Fuente: La Jornada Iván Restrepo 31.10.22
nauseabunda y peligrosa contaminación del aireen Pekín, la populosa capital, y en otras ciudades. Se destacaba la ira de sus habitantes, pues la calidad del aire había llegado a tal nivel que la burocracia que maneja la propaganda del partido no tuvo más opción que permitir abordar ese problema en los medios y así dejar que fluyera la preocupación de la ciudadanía.
En 2008, la capital china realizó una intensa campaña para mejorar la calidad del aire con miras a presentarla como limpia
durante los Juegos Olímpicos celebrados ese año. Pero fue flor de un día, porque desde entonces vía los teléfonos celulares y las redes sociales, en especial la de los jóvenes, se denuncia la contaminación. En enero de 2013 fue tan grave que aumentó el ingreso de pacientes a los hospitales con problemas respiratorios. Los coches de los funcionarios no circularon para reducir el problema y el gobierno pidió a la gente no salir a la calle. La visibilidad era de unos pocos cientos de metros.
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