Fundación Ecuménica de Tierra Santa Randa Hasfura Anastas* 09/12/25
Unión Palestina de América Latina – UPAL
Hay lugares donde la historia no se ha detenido, sino que se desvanece lentamente bajo el peso del tiempo. Palestina, esa tierra de colinas, desiertos, valles y olivares —que los mapas llaman Tierra Santa—, ¡es uno de ellos!
Allí comenzó el misterio cristiano; allí el cielo tocó la tierra y el Verbo se hizo carne.
Pero hoy, la tierra que vio nacer la esperanza y la redención está rodeada de muros, alambradas y torres de vigilancia. En este paisaje de bloqueos y permisos, los villancicos suenan a mentira piadosa: «El camino que lleva a Belén» ya no serpentea entre pastores y corderos, sino entre soldados armados y asentamientos israelíes.









