Fuente: https://periodicogatonegro.wordpress.com/2023/10/20/la-vida-se-juega-ahora/
La esperanza, ese ligerísimo pero constante impulso hacia mañana que nos es comunicado día a día, es el mejor agente de mantenimiento del orden. Nos informan cotidianamente de problemas hacia los cuales no podemos hacer nada, pero hacia los cuales habrá seguramente mañana soluciones. Todo el sentimiento aplastante de impotencia que esta organización social cultiva en cada uno con la vista perdida no es más que una inmensa pedagogía de la espera. Es una huida del ahora. Ahora bien, nunca ha habido, no hay y nunca habrá más que el ahora
COMITÉ INVISIBLE, AHORA
Escuchamos el detalle que se cuela por el cemento. Escuchamos los tenues vestigios de los cuerpos que nos susurran que otras maneras de vivir son posibles. Escuchamos esquirlas de esos vidrios destrozados por piedras que danzaron el algún otro tiempo. Escuchamos la insistente fractura vital del presente. A pesar de lo sugerente, preguntas –o provocaciones vitales– que entablan diálogo con la época: ¿hay que militar?, ¿hay que organizarse?, ¿hay que politizarse?, ¿hay que democratizarse?, ¿hay que ciudadanizarse?, ¿hay que civilizarse? ¿Hay que cambiar un gobierno o destruir el principio de gobierno, la política, el arte de gobernar, el mundo de opresores y oprimidos que nos llevó al colapso? ¿Habrá que desertar?









