Javier Tolcachier 9 de febrero de 2026 Hora: 04:50

Foto: EFE/Archivo
El avance de las derechas políticas es innegable. Desde el pensamiento crítico, cabe preguntarse si se trata de un hecho simplemente coyuntural, un rebote histórico a un ciclo de progreso en la conquista de derechos y posibilidades o una instalación duradera de consignas reaccionarias en la conciencia de los pueblos.
Más allá del desagrado cotidiano que suscitan las irrupciones mediático-digitales de algunos de los personeros ultraconservadores, impuestas como estímulos permanentes por las plataformas asociadas al mismo trasfondo, es imposible que el retroceso y la violencia puedan operar como escalón firme para una etapa de bienestar colectivo. Ni siquiera para quienes desde las esferas de poder sustentan y promueven las violencias mediante la exclusión de los beneficios colectivamente acumulados por la humanidad.





