

08/12/25
A un año del cambio de régimen estatal en Siria, la operación se ha revelado como un éxito rotundo para las potencias regionales y globales que participaron en la misma: Israel, Turquía, Qatar, Arabia Saudí, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, la mayoría de los estados de la Unión Europea y Rusia, que no tan a última hora se sumó a semejante concertación de potencias.
Además de réditos geopolíticos particulares, como en el caso de Rusia lograr un cierre favorable de su conflicto con Ucrania, el objetivo común de todas ellas ha sido rediseñar estratégicamente la región de la Siria Natural de acuerdo a sus intereses compartidos y consolidar territorial e ideológicamente a la entidad sionista de Israel.
Para ello había que eliminar de la escena al anterior régimen estatal sirio, determinado por lo establecido en 1920 en el Programa Nacional Sirio. Dicha hoja de ruta para la Siria Natural y que desde su Independencia en 1946 hizo suya la República Árabe Siria, ponía al Estado en posición de resistencia total frente al sionismo y otras formas de imperialismo turco y europeo-occidental, fuesen territoriales, económicas, culturales o ideológicas.








