
La prensa chilena cayó en picada la semana pasada, saturando las ondas con titulares sensacionalistas y escabrosos tras la detención de los tres hijos adultos de Julia Chuñil, la líder indígena mapuche de 72 años, desaparecida el 8 de noviembre de 2024, hace más de 13 meses.
Tras la violenta detención de Pablo San Martín Chuñil, Jeannette Troncoso Chuñil, Bermar Bastías Bastidas y Javier Troncoso Chuñil, todos los medios han dedicado más de una semana a analizar la vida de la familia para desprestigiar su nombre, dando por sentado cada acusación y alegación formulada en su contra por la Fiscalía. No solo la televisión y la prensa de derecha, sino también los llamados medios liberales se sumaron a la acción tras ocultar durante meses las acusaciones y pruebas de la familia que incriminaban a un empresario agroforestal con antiguos vínculos políticos y económicos con la región.






