La falta de información y transparencia sobre lo público nos está saliendo cara, y no solo en dinero. Lo vemos en recursos que se desvanecen, en derechos vulnerados, en decisiones clave tomadas a puerta cerrada. Incluso en nuestra salud, que también paga el precio.
El recibo de la opacidad lo pagamos juntos. Cada contrato oculto, cada euro malgastado, cada acción en la sombra engordan una factura que aceptamos sin rechistar. Pero no tiene por qué ser así.
Podemos investigar más.
Podemos informarnos mejor.
Podemos exigir cuentas.
Incluso podemos aliarnos para intentar cambiarlo.
En Civio trabajamos para arrojar luz sobre lo opaco. De forma independiente, rigurosa y apartidista, intentamos iluminar los rincones más oscuros de la administración.
Seguir leyendo CIVIO: Lo que no sabemos nos está costando demasiado











