

Este finde del 23 al 25 de enero de 2026, la cultura se vuelve arma imprescindible para sobreponernos a tragedias colectivas, la nube tóxica de bulos y depresiones que nos quieren paralizadas. Frente al dolor y los que trafican con mentiras, estas cuatro recomendaciones afrodiaspóricas y feministas nos blindan: nombran violencias sin filtros, tejen resistencias y convierten el duelo en sonrisa.

La peli…
«Born in Flames» (1983)– Estados Unidos
Dirigida por Lizzie Borden
Imagina Lizzie Borden un Nueva York diez años después de una revolución socialista que prometió igualdad pero mantiene a las mujeres –especialmente las negras y lesbianas– vigiladas, explotadas y silenciadas. Radios piratas como Phoenix Radio, con la voz furiosa de Honey, una locutora negra, y Isabel vigilando desde su bicicleta, empiezan a conectar disidencias: la muerte sospechosa de la activista white Adelaide Norris es la chispa que prende la Women’s Army. De ahí sale una guerrilla urbana, punk, que reclama la revolución para quienes nunca estuvieron invitadas: mujeres racializadas que entienden que ningún socialismo es tal si no desmonta racismo y sexismo primero. Borden filma desde el corazón no-wave neoyorquino, con cameos de feministas reales como Florynce Kennedy, haciendo de la ciudad un collage vivo de rabia afrofeminista.
¿Por qué verla? Porque desenmascara revoluciones que cambiaron dueños pero no estructuras opresivas; muestra cómo alianzas entre mujeres racializadas y blancas conscientes construyen poder desde los márgenes; y nos recuerda que vivimos tiempos de «progresismos» trumpianos que son prisiones blanqueadas con mejor marketing.
¿Dónde verla? Filmin

La serie…
«Genius: Martin Luther King, Jr. y Malcolm X» (2024) – Estados Unidos Disney +
La antología Genius se mete en paralelo en las vidas de dos gigantes de la lucha negra estadounidense: Martin Luther King Jr. y Malcolm X. No caricaturas de manual –el santo pacifista vs. el demonio violento–, sino hombres complejos con infancias marcadas por padres militantes y violencias racistas que forjaron estrategias opuestas pero convergentes: la no violencia masiva de King frente a la autodefensa negra y autodefinición de Malcolm. La serie muestra los costos personales inmensos de desafiar al Estado supremacista, las tensiones internas de sus movimientos, y cómo la narrativa blanca postmortem domesticó a King mientras demonizaba a Malcolm para dormir mejor. Es lección política sobre liderazgo bajo fuego cruzado.
¿Por qué verla? Para entender por qué hoy volvemos a debatir reforma vs. ruptura en movimientos raciales; porque cuestiona la versión despolitizada de King que usan blancos progres para sentirse cómodos; y porque ofrece herramientas para pensar comunidad, riesgo y estrategia cuando el fascismo se recicla en democracia.

El libro…
«La libertad es una batalla constante» Angela Davis
(Capitán Swing, 2017)
Angela Davis no escribe teoría desde torre de marfil: conecta las revueltas de Ferguson contra el terrorismo policial con la resistencia palestina, los legados anti-apartheid sudafricanos y las prisiones como extensión directa de la esclavitud. Desarma de un plumazo discursos europeos sobre «paz» y «seguridad» que justifican campos de detención, muros y deportaciones masivas, preguntando qué solidaridad es posible cuando el Estado criminaliza sistemáticamente a quienes se levantan contra él. Este libro interpela especialmente a las izquierdas blancas que aíslan racismos como «temas americanos» o «conflictos lejanos», recordándonos que la libertad negra es batalla planetaria.
¿Por qué leerlo? Porque da marco afrofeminista para leer Trump, Gaza y las cárceles europeas como frente único; dinamita el antirracismo simbólico que no toca al Estado; y es guía práctica para solidaridades que entienden la libertad como práctica colectiva, no como regalo. Comprar

Y un podcast…
«No hay negros en el Tíbet», España
«No hay negros en el Tíbet» convierte el racismo cotidiano en radiografía hilarante y demoledora: microagresiones laborales («¿de dónde eres aunque lleves acento madrileño?»), la manía blanca de exotizar coronas afro, y cómo el progresismo español invisibiliza diásporas mientras baila reggaetón sin contexto. Con voces afroespañolas que mezclan comedia con bisturí político, cada episodio desmonta la España «sin problema racial» que Trump envidiaría, convirtiendo anécdotas personales en clases magistrales sobre supremacía cultural íntima. No sanación light: risas que queman y pedagogía para descolonizar sobremesas.
¿Por qué escucharlo? Porque nombra el racismo español que se disfraza de «curiosidad»; usa humor como autodefensa colectiva afro; arma conversaciones familiares para atravesar la niebla de negacionismo blanco.
¿Dónde escucharlo?
¿Tienes una recomendación afro, antirracista o feminista para tu ciudad o barrio? Escríbenos. Esta sección la construimos entre todas. Porque las referencias también se comparten.
