MPR21 Redacción 13/04/26

Si nosotros no podemos cruzar, entonces nadie va a cruzar, debieron pensar ayer en la Casa Blanca y, en lugar de abrir el Estrecho de Ormuz van a intentar bloquearlo por partida doble. Es una prueba de resistencia; veremos quién aguanta más, debe ser el desafío.
Trump anunció el bloqueo un día después del fracaso de las negociaciones de Islamabad. Le pidió a Irán la reapertura como condición previa para sentarse en la mesa, Irán se cerró banda y ahí se acabó todo.
En consecuencia, el cierre del Estrecho no es sólo un problema económico, sino militar y estratégico. Irán puede pasar de ser el bloqueante a ser el bloqueado, ha reconocido el Centcom: los barcos que viajen entre puertos no iraníes seguirán teniendo permiso para transitar por el Estrecho de Ormuz.
Pero eso es sólo una parte del problema. Si la piratería occidental va a acabar con la libertad de navegación entonces las grandes potencias tienen que empezar a controlar los estrechos y rutas marítimas. Para ello necesitan una fuerza naval que ahora mismo no tienen y que es difícil de crear (y mantener) a corto plazo.
Por ejemplo, recientemente la Marina británica, que intentó enviar el HMS Dragon al Mediterráneo para hacer un alarde de fuerza, pero se averió inmediatamente debido a un fallo en el sistema de agua. El ejército británico está tan desesperado por conseguir carne de cañón que están reclutando extranjeros para completar sus filas.
“La Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará de inmediato el proceso de bloqueo de cualquier embarcación que intente entrar o salir del Estrecho de Ormuz”, escribió Trump, porque Iran “extorsióna” el tráfico marítimo.
La intoxicación quiere llevar las divergencias al programa nuclear iraní, algo que es absurdo por varias razones, entre ellas la facilidad para confundir un problema industrial, con la fabricación de armas nucleares, algo a lo que Irán ya ha renunciado una y otra vez. Por lo tanto, la cuestión nuclear no puede ser el objeto de ningún debate.
A lo que no puede renunciar es a la industria nuclear civil porque es un derecho ampliamente reconocido que numerosos países desarrollan, incluidas las monarquías petroleras de Oriente Medio. Vance engañó al mundo cuando se despidió diciendo que no había obtenido un compromiso de Irán para renunciar a sus armas nucleares.
Los medios turcos han reconocido que el aspecto clave del desencuentro fueron las discusiones en torno al Estrecho y que los debates fueron tan tensos que Araghchi y el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, estuvieron a punto de llegar a las manos.
El anuncio del bloqueo se produjo tras otro engaño que se divulgó el sábado por los medios occidentales. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró que dos destructores Frank E. Peterson y Michael Murphy habían transitado por el Estrecho para iniciar operaciones de desminado. La Guardia Revolucionaria negó el tránsito, alegando haber obligado a los buques a regresar tras una advertencia explícita.
Una conversación por radio grabada por un buque civil y publicada por el Wall Street Journal documenta la intervención de la Guardia Revolucionaria: “Es la última advertencia”, habrían dicho los guardias a los destructores. Ambos buques habían activado su Sistema de Identificación Automática, una violación deliberada del protocolo registrada por los sistemas civiles de seguimiento marítimo.
El estatuto jurídico del Estrecho sigue siendo el principal punto de controversia. El parlamentario iraní Mahmoud Nabavian, quien participó en las negociaciones, declaró tras las conversaciones que el Estrecho no se iba a abrir. La embajada iraní en Japón calificó el bloqueo anunciado por Trump como una “baza perdedora” que “dispararía los precios del petróleo y destruiría la economía mundial”.
Salvo Estados Unidos e Israel, nadie habla del uranio que, cada vez másclaramente, es la gran cortina de humo. Por lo demás, el cierre total de Trump no es más que otro de sus faroles, como bien saben los iraníes. ¿Se atreverá Estados Unidos a cerrar el paso a un petrolero chino a costa de anticipar en Ormuz lo que puede ocurrir en Taiwán?
Reino Unido no apoyará el bloqueo marítimo de Irán por Estados Unidos
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que Reino Unido no se verá arrastrado al conflicto con Irán y no apoya un bloqueo del Estrecho de Ormuz.
En declaraciones a BBC Radio 5 Live, Starmer enfatizó la necesidad de restaurar el acceso total a la vía fluvial clave. “En mi opinión, es vital que abramos el Estrecho y lo abramos completamente, y ahí es donde hemos puesto todos nuestros esfuerzos en los últimos pocos y continuaremos haciéndolo”, dijo.
Irán ha respondido al bloqueo diciendo que si la seguridad de los puertos iraníes se ve comprometida, ningún puerto en el Golfo Pérsico o el Golfo de Omán permanecerá seguro, lo que indica el riesgo de una escalada regional más amplia.
El boqueo estadounidense a los buques en aguas internacionales es “ilegas” y constituye un delito de piratería, añadio un portavoz del ejército.
Las exportaciones de petróleo saudí a China se reducirán a la mitad
Se espera que los envíos de crudo de Arabia Saudí a China caigan drásticamente el próximo mes a medida que la guerra de Oriente Medio interrumpa los flujos de combustibles y aumente los precios, según la agencia Bloomberg.
El principal exportador de petróleo del mundo envió unos 20 millones de barriles de petróleo a China en mayo, frente a los aproximadamente 40 millones de barriles vendidos en abril.
Si bien Arabia Saudí puede encaminar algunas exportaciones a través de su desembocadura en el Mar Rojo en el puerto de Yanbu, el corredor alternativo no es capaz de manejar todo el volumen que normalmente se mueve a través del Golfo Pérsico.