Togo. ¿Por qué Francia odia a Sylvanus Olympio?

Decolonizing African Minds                                                                                    22/03/26

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo asesinaron el 13 de enero de 1963 —el primer golpe de Estado en el África poscolonial— apenas tres años después de que Togo obtuviera la independencia. Sylvanus Olympio (1902-1963) no fue un presidente africano cualquiera; representó la verdadera soberanía antes de que el yugo neocolonial se impusiera por completo. Nacido en Lomé en el seno de una acaudalada familia de comerciantes de ascendencia brasileña y togolesa, educado en Londres y París, y con dominio de varios idiomas, Olympio se convirtió en la voz principal del nacionalismo togolés. Negoció la independencia de Togo de Francia en 1960 —la primera colonia francesa subsahariana en lograrla— y fue elegido presidente con un apoyo abrumador. Pero Olympio cometió un error imperdonable: se negó a mantener a Togo atado al franco CFA y al sistema monetario francés. Planeaba retirarse de la zona del franco, crear una moneda nacional para Togo y liberarse del cordón umbilical económico colonial que obligaba a las naciones africanas a depositar entre el 50 % y el 70 % de sus reservas de divisas en el Tesoro francés y a vincular su moneda al franco francés.

También rechazó las bases militares francesas en territorio togolés y buscó alianzas genuinas con Estados Unidos, Alemania y otros países, medidas que amenazaban directamente el dominio francés sobre África Occidental. En la noche del 12 al 13 de enero de 1963, un grupo de soldados togoleses —muchos de ellos antiguos tiradores coloniales recién llegados de Argelia— rodearon su residencia. Olympio huyó saltando el muro en pijama y se escondió en el recinto de la embajada estadounidense, justo al lado. Los soldados lo encontraron, lo sacaron a rastras y lo ejecutaron a quemarropa. Se cree que Gnassingbé Eyadéma, sargento de esa unidad (quien más tarde se convertiría en el dictador de Togo durante muchos años), estuvo entre los asesinos. Francia nunca condenó el golpe; Estados Unidos guardó silencio. El nuevo régimen revirtió rápidamente las políticas de Olympio y se reincorporó a la zona del franco. Su asesinato sentó las bases para el África posindependencia: cualquier líder que amenace seriamente el control económico francés o el acceso occidental a los recursos es derrocado de forma rápida, violenta e impune. La muerte de Olympio desencadenó una ola de golpes de Estado en el Congo (Lumumba), Ghana (Nkrumah), Burkina Faso (Sankara) y muchos otros países. Togo permaneció bajo régimen militar durante casi cuatro décadas, primero bajo Eyadéma y luego bajo su hijo Faure. Sylvanus Olympio no era perfecto: era elitista, a veces autoritario, pero fue uno de los pocos líderes poscoloniales que intentó lograr una independencia real, no solo una bandera y un himno nacional. Francia y sus aliados se aseguraron de que ese experimento terminara en un baño de sangre.