Todo apunta a la mierda y ya ni miramos el dedo

Fuente: Iniciativa Debate/Pepito Grillo                                                               1

Esta misma mañana hemos conocido que el PP se pasa la Constitución por el forro al pretender algo tan insólito como prorrogar los Presupuestos Generales del Estado sin cumplir con la obligación –aunque vayan a ser rechazados– de presentarlos. También de esta mañana es la gozosa noticia de que España va a prestar 15.000 millones de euros al Fondo Monetario Internacional, algo así como el triple de lo que ha costado la ampliación del Canal de Panamá, la mayor obra de ingeniería del siglo XXI o, paradójicamente, un importe casi calcado al del préstamo que el Gobierno de Rajoy ha pedido para poder hacer frente al pago de las –siempre menguantes– pensiones.

También de hoy es el dato del incremento de los ingresos en la sanidad privada y aseguradoras de salud, que han aumentado un 16% en los últimos cinco años, mientras la inversión pública en Sanidad ha bajado solo en el periodo 2009-2015 un 37% –parecido ritmo al que se deterioran las infraestructuras y aumentan las listas de espera– según un estudio de la nada ‘socialista’ Fundación BBVA-Ivie.

La deuda del Estado alcanza máximos históricos mientras nos exprimen a impuestos, la inversión pública cae a cifras desconocidas, las pensiones pierden poder adquisitivo, la justicia jamás ha parecido tan dependiente del poder económico/político y ya ni recordamos lo que son los derechos civiles, laborales o sociales, y ahora el Círculo de empresarios dice que como vivimos demasiado deberíamos jubilarnos a los 75 y hay mercenarios televisivos que ya empiezan a defender esas posiciones (cargaditas de futuro,  no como la poesía).

Y lo peor de todo es que parece que, aunque la tendencia sea la contraria en algunos de los países de nuestro entorno, aquí hayamos asimilado la inevitabilidad de nuestra propia decadencia y aceptado que nuestro destino es tragar y callar.

Y si es así, en realidad aún nos pasa poco para lo que merecemos.

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