Al Mayadeen Español 03/04/26
El presidente sudafricano criticó a las potencias globales y calificó la agresión contra Irán como ilegítima e imperialista.
Sudáfrica no se someterá a las grandes potencias geopolíticas a costa de su soberanía, afirmó el presidente te Cyril Ramaphosa, durante su intervención en una conferencia electoral de su partido en la provincia de Limpopo.
El mandatario criticó la lógica de poder internacional basada en la fuerza.
“Quienes creen que la fuerza equivale al derecho deben comprender que su enfoque no es aceptable para el resto del sur global”, señaló
Sudáfrica mantiene una política exterior independiente, basada en principios de igualdad, pluralismo y cooperación entre Estados.
Condena a la guerra contra Irán
Ramaphosa calificó la agresión emprendida por Estados Unidos e «Israel» contra Irán de imperialista y ilegítima.
A su juicio, el conflicto representa una amenaza directa para la economía mundial y la seguridad internacional, en un contexto de creciente inestabilidad global.
Respaldo institucional y reacción iraní
En paralelo, la embajada de Irán en Pretoria expresó su agradecimiento a Sudáfrica por su apoyo tras los recientes ataques.
Asimismo, la Walter and Albertina Sisulu Foundation condenó la ofensiva estadounidense-israelí, la describió como violación del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional humanitario.
Apoyo a Palestina, Cuba y autodeterminación
El jefe de Estado reafirmó el respaldo de su país a naciones que luchan por la autodeterminación, mencionando explícitamente a Palestina y Cuba, en línea con la histórica postura diplomática sudafricana.
Pretoria defenderá los derechos de los Estados más débiles frente a presiones externas, subrayó.
Sudáfrica y el posicionamiento del sur global
Las declaraciones de Ramaphosa refuerzan el papel de Sudáfrica como voz relevante del sur global, en un momento de polarización geopolítica creciente.
Conforme a algunos analistas, ese posicionamiento podría alinear a más países en desarrollo en una postura crítica frente a las potencias occidentales, en medio de la guerra contra Irán y sus repercusiones globales.
