TeleSUR 22/02/26

Estados Unidos (EE.UU.), Marruecos y el Frente Polisario saharaui regresarán este lunes 23 de febrero a la mesa de negociaciones para abordar el conflicto del Sáhara Occidental. El encuentro, que contará con Argelia y Mauritania en calidad de observadores, ocurre tras la reciente ronda exploratoria celebrada en Madrid a principios de mes.
Según reflejaron fuentes internas a la prensa internacional, las reuniones mantendrán el “mismo formato” ministerial que los contactos del 8 y 9 de febrero en la capital española. Por razones de seguridad y para facilitar el diálogo, las sesiones se celebrarán bajo estricta confidencialidad.
Este nuevo ciclo de contactos es impulsado directamente por Washington, tras la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2025. Dicho documento insta a las partes a negociar tomando como base la propuesta marroquí de autonomía para la excolonia española, mientras el Frente Polisario sostiene que la soberanía del Sáhara Occidental pertenece únicamente al pueblo saharaui.
El antecedente de Madrid
Las conversaciones previas en España concluyeron sin acuerdos de fondo, pero establecieron la hoja de ruta para el encuentro de este lunes. En aquel momento, Massad Boulos, asesor principal del presidente de EE. UU. , Donald Trump, para asuntos de Oriente Medio, reafirmó el compromiso de su país con una solución «justa, duradera y mutuamente aceptable», aunque sugiere negociar desde la postura colonialista de Rabat, que desconoce la inclusión del Sáhara Occidental como uno de los 17 Territorios no autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización de la ONU.
De acuerdo a la narrativa de la administración estadounidense, Washington busca desplazar el estancamiento de décadas hacia un modelo que promueva la estabilidad regional, contando con la participación de delegaciones de alto nivel de las Naciones Unidas para facilitar el consenso.
El giro de la ONU y la postura del Frente Polisario
Actualmente, Marruecos ejerce el control sobre el 80% del territorio y sostiene como única vía de solución su plan de autonomía, presentado originalmente en 2007. La resolución del Consejo de Seguridad del pasado 31 de octubre marcó un hito al limitar el marco de negociación a la propuesta marroquí y omitir referencias explícitas al referéndum de autodeterminación contemplado en el mandato original de la MINURSO (1991).
Este borrador, redactado por EE. UU., ha generado posturas encontradas:
- EE. UU. y Marruecos: Apuestan por una solución política pragmática basada en la autonomía.
- Frente Polisario: El movimiento independentista ha rechazado cualquier proceso que «prive al pueblo saharaui de su derecho inalienable a la autodeterminación».
- El Polisario advirtió que los «enfoques unilaterales» que sacrifican el derecho internacional por intereses políticos a corto plazo podrían agravar el conflicto.
Aunque reiteró su disposición a un proceso de paz bajo el auspicio de la ONU, enfatizaron que no avalará negociaciones que legitimen lo que consideran una «ocupación militar» y nieguen la soberanía de su pueblo.