Nicolás Mwangi https://peoplesdispatch.org/
02/03/26
El presidente de la República de Níger, Abdourahamane Tchiani, se reúne con su homólogo argelino, Abdelmadjid Tebboune. Foto: MFA Níger.
Níger y Argelia han tomado medidas para restablecer sus relaciones tras meses de tensión vinculada a tensiones más amplias en el Sahel y alianzas regionales cambiantes después de un compromiso diplomático de dos días entre sus presidentes.
El presidente de la República de Níger, Abdourahamane Tchiani, realizó una visita oficial de dos días a Argel los días 15 y 16 de febrero de 2026, donde fue recibido en el Palacio El Mouradia por su homólogo argelino, Abdelmadjid Tebboune. Ambos gobiernos consideraron la visita un punto de inflexión en las relaciones bilaterales, tras meses de tensión que habían desestabilizado la diplomacia en el Sahel.
Las relaciones entre Argelia y Níger se deterioraron drásticamente en abril de 2025 tras el derribo por parte de Argelia de un dron vinculado a Mali, miembro clave de la Alianza de los Estados del Sahel (AES). El incidente desencadenó una respuesta diplomática coordinada; Mali, Níger y Burkina Faso retiraron a sus embajadores de Argel. Ante esta situación, la reunión de Argel buscó restablecer los lazos, reafirmar los principios de buena vecindad y reposicionar las relaciones entre Argelia y Níger como un punto de apoyo estabilizador en una región inestable.
Seguridad y cooperación regional
En una comparecencia conjunta ante los medios , el presidente Tchiani destacó la indivisibilidad de la seguridad de ambos países, declarando que “la seguridad de Níger depende de la seguridad de Argelia… y [estamos] en la misma trinchera en todas las circunstancias”. La presidencia argelina se hizo eco de este sentimiento, reiterando una solidaridad efectiva frente al terrorismo y el crimen organizado transfronterizo.
Para hacer operativo este compromiso, los líderes acordaron reactivar inmediatamente los mecanismos de seguridad bilaterales, intensificar la vigilancia fronteriza y fortalecer las estrategias de coordinación para combatir el terrorismo y las amenazas conexas a lo largo de su frontera compartida.
Ambos presidentes reafirmaron su adhesión a los principios diplomáticos fundamentales, el respeto a la soberanía, la integridad territorial, la no injerencia y las soluciones africanas a las crisis africanas. Rechazaron conjuntamente la injerencia extranjera en el continente y argumentaron que el futuro del Sahel debe definirse mediante enfoques locales e inclusivos liderados por los propios Estados de la región.
Según una declaración publicada, su reunión convergió en cuestiones regionales e internacionales más amplias, y exigió soluciones políticas lideradas por África para las crisis regionales, la reestructuración de la arquitectura de seguridad regional y la reforma del sistema financiero internacional para garantizar un acceso equitativo a la financiación climática y para el desarrollo para los países africanos. También se comprometieron a revitalizar e institucionalizar los mecanismos de cooperación bilateral mediante consultas periódicas de alto nivel y la reactivación de los marcos conjuntos.
En el ámbito diplomático, ambas partes acordaron mantener relaciones al más alto nivel y reactivar los marcos de cooperación estancados mediante la convocatoria del Alto Comité Conjunto Argelia-Níger en Niamey antes de que finalice el primer semestre de 2026, el establecimiento de consultas políticas y sectoriales periódicas y la aceleración de la adopción de acuerdos pendientes en múltiples sectores. Dichos acuerdos abarcan áreas prioritarias, como la investigación geológica y minera, las pymes y las empresas emergentes, los servicios postales y de telecomunicaciones, la digitalización, la cultura, la juventud y el deporte, e iniciativas de integración más amplias.
Infraestructura y conectividad
Argelia y Níger se comprometieron a acelerar importantes proyectos estructurales y de conectividad, incluida la finalización del Proyecto de la Carretera de Tránsito del Desierto , el establecimiento de un enlace transfronterizo de fibra óptica, el progreso del Gasoducto de Tránsito del Desierto y la ampliación de la cooperación energética que abarca los hidrocarburos y la energía renovable, con especial concentración en la electrificación de las zonas rurales fronterizas.
¿Momento crucial
Las tensiones entre Argelia y Mali han marcado los debates recientes en el Sahel, especialmente a medida que Níger redefine su postura diplomática y de seguridad. La cooperación con Argel ha generado reacciones encontradas en el continente, en particular dada la aparente hostilidad de Argelia hacia las autoridades de transición de Mali, miembro clave de la AES. Sin embargo, Aboubakar Alassane, de la Organización de los Pueblos de África Occidental (WAPO), en diálogo con People Dispatch, plantea la situación de forma diferente. Argumenta que «la lucha contra el terrorismo, lamentablemente, pasa por Argel en el Sahel», destacando la dilatada experiencia de Argelia en contrainsurgencia y su peso estratégico en el norte y el oeste de África. Además, vincula esto con la creciente presencia de Rusia, sugiriendo que Argel y Moscú siguen siendo puntos de referencia geopolíticos clave para los regímenes sahelianos que buscan alternativas a los marcos de seguridad occidentales
La reciente cumbre de la Unión Africana en Adís Abeba destacó un renovado énfasis en las «soluciones africanas a los problemas africanos». Para quienes defienden las relaciones entre Níger y Argelia, esto representa una oportunidad; argumentan que la AES no puede permitirse el aislamiento si el impulso diplomático continental se orienta hacia acuerdos negociados, como señala Alassane. Y, lo que es más importante, Níger sigue anclado en lo que presenta como una auténtica lucha por la soberanía en la Alianza del Sahel.
