

En un país donde la diáspora negra sigue siendo tratada como anomalía o excepción cultural, Negras Malas irrumpe como restitución del espacio y la legitimidad, una obra que rompe con la normalidad, reclamando su lugar en la historia sonora de la diáspora negra. Es el primer álbum de la artista Megane Mercury fue lanzado el 20 de noviembre de 2025 desde este Estado Español #notanblanco.
Negras Malas, definido por el propio artista como Rock, dialoga y tensiona genealogías sonoras e históricas como el punk, el grunge o el alt pop. Reconocer la violencia histórica que separó a las comunidades negras de sonidos que también nos pertenecen se vuelve una reflexión necesaria.
El blanqueamiento de géneros musicales con raíces negras, no es solo una operación estética: forma parte de la estrategia histórica de reescritura política y silenciamiento de formas, protestas y presencias. A través de la industria, los medios y los relatos tradicionales, estos sonidos fueron progresivamente desvinculados de sus orígenes, generando un efecto concreto: que muchas personas negras en la diáspora creciéramos sintiendo que ese lenguaje no nos pertenecía, que era ajeno, incluso hostil.
Hay una normalidad que establece que la música debe ser “linda de oír”, digerida, pulida y limpia. El ruido, la aspereza, el grito, el sonido sintético o la incomodidad, se presentan como errores o provocaciones. Pero esa lectura no es neutral. Cuando este ruido aparece encarnado desde cuerpos negros se activa un rechazo que no tiene que ver con el sonido en sí, sino con una historia política de racialización del exceso: quién tiene derecho a hacer ruido, a ser visto, a gritar y a incomodar.
Encuentro necesario ampliar la imagen que tenemos de nosotres mismes como comunidad negra. Esto incluye reconocer y restituir nuestra relación con los sonidos que nos fueron negados, reponer la memoria musical borrada y recuperar la riqueza de lenguajes que siempre han sido nuestros. Restituir el oído no es solo un acto estético: es político, es un ejercicio de autoconocimiento y de afirmación colectiva, que nos permite escucharnos, reconocernos y reclamar espacios donde nuestra experiencia sonora sea legítima y plena.

Cada elección musical y cada letra de Negras Malas debe leerse en el contexto político e histórico del Estado Español hoy. Pero no son accidentes del azar: son fruto del trabajo consciente de Megane Mercury, de su conocimiento profundo de la música —no solo en la escucha, sino en la producción y en la comprensión de sus procesos y genealogías—. Este disco es resultado de un saber situado, de un compromiso con la historia musical y la experiencia negra, pensado y ejecutado sin concesiones. Exige leerse como una propuesta artística y política completa.

Negras Malas no se agota en la protesta; también está lleno de amor negro, cuidado, ternura, cotidianidad y comunidad. No se trata entonces de suavizar la rabia, sino de saberla acompañada de ternura y amor como caras de la misma moneda, para una generación negra que está cansada de solo sobrevivir. En un contexto social y de cultura de internet, en el que el blacklove en demasiadas ocasiones se traduce como amor heterosexual, romántico-sexual y estético, este álbum refleja un amor negro disidente, marika, femenino, queer e irreverente que late en el corazón de las amigas y compañeres de vida negrxs que sostienen nuestras vidas.
En este sentido, la canción final del álbum “Extrarradio (Más Fuerte Que El Odio)” funciona como bálsamo y homenaje tierno y certero: reconoce nuestra dignidad y legitimidad y mantiene presentes a quienes nos precedieron y a quienes nos dejaron. Esta canción que habla del extrarradio de Madrid, es capaz de conectar experiencias vitales de quienes habitamos las ciudades, las periferias y sus barrios, sin importar desde qué lugar lo hagamos.
Negras Malas no necesita explicación, estas palabras no tienen intención de traducción ni moderación, nacen desde la profunda convicción de que este álbum es una obra maestra que más pronto que tarde será reconocida como tal. Al llegar al final de esta lectura, deseo que te permitas oírlo, sentirlo y acuerparlo; el álbum está disponible en todas las plataformas.
“Con mis negras hasta el fin del mundo,
con mis negras no dudo ni un segundo,
que con suerte algún día,
nuestra vida irá mejor”
Melinda Decker
Activista antirracista, sanitaria y facilitadora de espacios comunitarios negros. Mi trabajo se sitúa en la intersección salud, justicia racial y de género y memoria colectiva desde una perspectiva profundamente situada en el territorio canario. Vocal de la Asociación Mujeres Afro (en) Canarias y miembro de PERSA-Plataforma por la Equidad Racial en Salud.

