
Naâma Asfari, condenado a treinta años de cárcel, declara que los presos políticos saharauis resisten en su búsqueda de libertad y que Marruecos intenta destruir psíquicamente a los reclusos .
El preso político saharaui Naâma Asfari, que lleva quince años en cárceles marroquís de los treinta a que fue condenado, afirma que un combate por la libertad y la dignidad vale todos los sacrificios.
Para Asfari, —detenido en noviembre de 2010 en el contexto del desmantelamiento por las fuerzas de seguridad de Marruecos del campamento reivindicativo de Gdeim Izik— quince años de prisión por la causa saharaui son “como un año, un mes, un día, especialmente cuando uno está convencido de que la victoria está al final del camino”. “La búsqueda de libertad nos ayuda a resistir. Lo digo por una convicción sólida e inquebrantable. No hay nada fingido en lo que digo. No, no es retórica vacía”, puntualiza.
En declaraciones por teléfono al medio argelino La Patrie News, Naâma Asfari denuncia que Marruecos ha intentado destruir psíquicamente a los reclusos saharauis pero que, al final, son ellos los que han ganado, incluso en ese plano. “Estamos plenamente anclados en el plano de la resistencia y de la lucha de liberación nacional. No estamos comprometidos con un plan cronológico y temporal clásico. Para mí, quince años de detención forman parte de los cincuenta años de lucha del pueblo saharaui. No tenemos la misma definición del tiempo”, explica.
Asfari considera que cuando se lucha por una causa noble y justa, de la que son “humildes militantes”, “discutida a nivel de las Naciones Unidas y tomada en cuenta por las más grandes potencias del planeta, tenemos el reloj del tiempo en nuestras manos, dominamos plenamente la definición de nuestro tiempo, de su transcurso. En este caso preciso, lo llamo `tiempo de combate nacional´”.
Considera que una guerra de liberación se libra y se gana en diversos frentes, y con múltiples tropas: “En lo que respecta a los prisioneros políticos saharauis, esta batalla está a punto de ser ampliamente ganada. Marruecos está más debilitado que nunca en lo que respecta al espinoso expediente de los presos políticos. Desde hace unos quince años, Marruecos reconoce implícitamente que las luchas de los presos políticos y de los saharauis en el territorio ocupado han sido ampliamente ganadas por nosotros. Marruecos no ha ganado nada, no ha hecho nada bueno en el territorio que ocupa desde hace 50 años”.
“Nuestra posición es tratada ahora en el plano político a nivel de las negociaciones en curso. Los detenidos políticos forman parte de las prioridades planteadas por el Frente Polisario en sus actuales negociaciones. Nuestro destino está ligado a la evolución de estas negociaciones. Al menos, durante los próximos meses. A la espera de ver las cosas más claras”, concreta.
Diálogo F. Polisario-Marruecos
Preguntado sobre “la reanudación del diálogo entre el Frente Polisario y el Marruecos colonial, con ese fuerte simbolismo del lugar del encuentro, la Embajada de EE.UU. en España”, Asfari, licenciado en Derecho Internacional y Económicas, responde: “Es difícil fijar una opinión sobre este acontecimiento mayor, porque no dispongo de todos los datos fiables para analizar correctamente esta brusca aceleración de los acontecimientos. En cambio, veo claramente que los propios estadounidenses no tienen una solución aparente. En mi opinión, continúan manteniendo y gestionando el statu quo fingiendo resolver esta evidente y simple cuestión de descolonización. Por mi parte, confío plenamente en las capacidades del Polisario, de Argelia, de todos los amigos sinceros de la causa saharaui, para adaptarse a todas las situaciones y nuevos desafíos que puedan plantearse e imponernos”.
Y agrega:
“Sé que el Polisario mantendrá el rumbo en lo que es estratégico para nosotros. Se trata prioritariamente de resistir a todas las formas de presión que puedan ejercerse sobre nosotros. Y, al mismo tiempo, de mantenernos firmemente apegados a nuestro derecho a la autodeterminación. Por lo demás, sigo convencido de que no existe ningún análisis o dato sólido que permita suponer que los estadounidenses estarían al 100% con los marroquís. Mi respuesta es no. Rotundamente no. Toda la política de los estadounidenses hacia los marroquíes es mucho más táctica que estratégica”.
“Esto es lo que me lleva a suponer que actualmente los estadounidenses presionan a las otras partes para llegar a una solución definitiva a esta cuestión. Una solución que garantice, en última instancia, la autodeterminación del pueblo saharaui. Esto, pasando por una fase de transición o autonomía. Es una especie de renovación o actualización del Plan Baker”.
“Ni el Polisario ni Argelia tienen interés en que Marruecos se desestabilice y se hunda en el caos. Por lo tanto, con la ayuda y el consentimiento del Polisario y Argelia, los estadounidenses conceden esta autonomía para asegurar una transición pacífica de cinco a diez años en Marruecos. Este proceso, ciertamente largo y laborioso, prepara la independencia de los saharauis en el futuro”.
“Las verdaderas intenciones de los estadounidenses no aparecen por ahora. Actualmente, la acción de los estadounidenses solo se manifiesta en el plano mediático. Por lo demás, la apertura de Argelia hacia EE.UU. se da en un sentido económico y comercial. Y es ese el aspecto que más interesa a los dirigentes estadounidenses. Más aún a los de la administración Trump. Y los intereses económicos en el Magreb están en Argelia y en el Sáhara Occidental, no en Marruecos”.
A Naâma Asfari las autoridades marroquíes no le permiten desde 2018 ver a su mujer, la activista francesa de Derechos Humanos Claude Mangin, que el pasado año lideró una marcha por la Libertad de los Presos Políticos Saharauis que recorrió 3.000 kilómetros por Francia y España con la intención de llegar hasta la prisión de Kenitra, cerca de Rabat. Marruecos no permitió a sus integrantes descender del ferry en el que llegaron a Tánger el 31 de mayo procedentes de Tarifa.
A la vuelta, Mangin se reunió en Madrid, en el Congreso, con el Intergrupo Parlamentario por el Sáhara, que exigió al Gobierno de Pedro Sánchez que condenase públicamente la expulsión, que calificaron de “flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario”.
En agosto del pasado año, el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas instó a Marruecos a “abstenerse de ejercer cualquier forma de presión, intimidación o represalia que pueda afectar a la integridad física y psicológica de Naama Asfari y su familia” y señaló que Claude Mangin sigue siendo objeto de acoso por parte de la administración penitenciaria. Pidió a Marruecos que abra una investigación exhaustiva e imparcial sobre las violaciones de las que ha sido objeto el preso saharaui.