

La 98ª edición de los Premios de la Academia se celebra hoy en el Dolby Theatre de Hollywood la ceremonia con mayor presencia de personas negras y racializadas en posiciones de autoría de toda la historia del certamen. No como cuota. Como resultado de una película que ha roto todos los récords y de un grupo de cineastas que llevan años empujando desde los márgenes hasta situarse en el centro absoluto de la industria.
El nombre que lo explica todo es Ryan Coogler. Su película Sinners llega a esta edición con 16 nominaciones, más que ninguna otra película en la historia de los Oscar. Más que Titanic. Más que La La Land. Más que All About Eve. Un número que es la consecuencia de que una obra concebida, escrita, dirigida y construida por personas negras puede ocupar el lugar más alto que existe en la industria cinematográfica global.
Una película, un ecosistema
Sinners es una película ambientada en el Mississippi de 1932, en plena era de la segregación racial, que narra la historia de dos hermanos gemelos que abren un local de blues y se enfrentan a una amenaza sobrenatural. Pero lo que ha convertido a esta película en un fenómeno va mucho más allá de su trama. Ryan Coogler no solo dirigió y escribió el guion. Construyó un equipo creativo formado casi en su totalidad por mujeres negras en las jefaturas de departamento.
El resultado es que esta edición de los Oscar presenta algo sin precedentes: varias mujeres negras nominadas simultáneamente en categorías técnicas y artísticas por la misma película, al mismo tiempo que los nombres principales de la competición actoral y dirección también llevan esa marca.
Coogler compite en Mejor Dirección frente a Josh Safdie, Paul Thomas Anderson, Joachim Trier y Chloé Zhao. La presencia de ambos en esa categoría lo dice todo sobre este año. De un lado, Coogler podría convertirse en el primer director negro en ganar el premio a Mejor Director en la historia de los Oscar. Del otro, la directora china Chloé Zhao, que ya en 2021 se convirtió en la primera mujer asiática y segunda mujer de la historia en ganar ese galardón con Nomadland, podría en esta edición ser la primera mujer en ganarlo dos veces. Una terna de dirección en la que la presencia racializada no es la excepción sino el argumento central del año.


Coogler también está nominado a Mejor Guion Original por Sinners, una categoría donde el texto reflexiona sobre la memoria afroamericana, la música como resistencia y el precio de regresar a donde todo empezó. Y si Sinners se lleva el Oscar a Mejor Película, su esposa y productora Zinzi Coogler se convertiría en la primera mujer negra productora en ganar ese premio.
Los actores que llevan el peso de la historia
Michael B. Jordan compite en la categoría de Mejor Actor Principal por su interpretación de los gemelos Smoke y Stack, un doble papel que la crítica ha señalado como el mejor trabajo de su carrera. Es su primera nominación en esta categoría. Compite contra Timothée Chalamet, Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke y el brasileño Wagner Moura, lo que convierte esta terna en una de las más diversas en décadas.
En Mejor Actor de Reparto, Delroy Lindo lleva a la pantalla uno de los personajes más complejos de Sinners. Actor jamaicano-británico-afroamericano con más de cuatro décadas de carrera, su nominación cierra una deuda histórica con la Academia que lo ignoró en 2020 a pesar de su trabajo descomunal en Da 5 Bloods de Spike Lee.




Las dos nominadas en Mejor Actriz de Reparto que concentran toda la atención de esta edición son, además, las únicas negras de la terna. Wunmi Mosaku, actriz nigeriana-británica criada en Mánchester, interpreta a Annie en Sinners, una sacerdotisa Hoodoo que conecta el mundo de los vivos con el ancestral. Ganó el BAFTA a Mejor Actriz de Reparto convirtiéndose en la primera mujer negra británica en llevarse ese premio. De ganar el Oscar, sería la primera persona nigeriana en obtener una estatuilla en cualquier categoría.
Teyana Taylor, nacida en Harlem, llega a esta categoría por One Battle After Another de Paul Thomas Anderson, donde interpreta a Perfidia Beverly Hills, un personaje de una intensidad que nadie esperaba de una artista conocida hasta ahora sobre todo por su música. Ganó el Globo de Oro a Mejor Actriz de Reparto y en su discurso de aceptación dejó una frase que recorrió el mundo: «A mis hermanas negras y a las niñas que nos ven esta noche, nuestra dulzura no es un lastre. Nuestra profundidad no es excesiva. Nuestra luz no necesita permiso para brillar.»
Las mujeres negras que construyeron el mundo de Sinners
Si la cámara de Sinners tiene la textura que tiene, es porque detrás de ella estaba Autumn Durald Arkapaw. Directora de fotografía de ascendencia filipina y criolla, nominada a Mejor Cinematografía, se convirtió en la primera mujer de color en recibir una nominación en esa categoría en los casi cien años de historia de los Oscar, además de ser la única mujer en haber filmado una película en IMAX 65mm y Ultra Panavision 70. Ninguna mujer ha ganado jamás ese premio. Esta noche, eso podría cambiar.
Ruth E. Carter, nominada a Mejor Diseño de Vestuario, llega a los Oscar por quinta vez. Con esta nominación se convierte en la mujer negra con más nominaciones en cualquier categoría en la historia de los premios. Ya ganó ese Oscar por Black Panther en 2019 y por Black Panther: Wakanda Forever en 2023. Su trabajo en Sinners recrea el sur profundo de los años treinta con una precisión histórica y una belleza que ha sido señalada por la crítica especializada como uno de los elementos visuales más poderosos de la película.




Hannah Beachler, nominada a Mejor Diseño de Producción, fue la primera mujer negra en ganar ese premio, también por Black Panther. En Sinners regresa junto a Coogler para construir de nuevo un mundo desde cero. Francine Maisler, responsable del casting de Sinners, compite en la primera edición del recién creado Oscar al Mejor Casting, una categoría que reconoce por primera vez en la historia de la Academia el trabajo de los directores de reparto. Y Raphael Saadiq, músico y productor afroamericano nacido en Oakland, compite a Mejor Canción Original con «I Lied to You», completando así un equipo creativo sin equivalente en la historia reciente de Hollywood.
El documental como territorio político
Fuera de Sinners, la presencia racializada de esta edición tiene también un nombre propio en las categorías documentales. Geeta Gandbhir, cineasta india-estadounidense, se convirtió en la primera mujer en recibir nominaciones al Oscar en ambas categorías documentales en el mismo año, con The Perfect Neighbor y The Devil Is Busy. The Perfect Neighbor documenta el asesinato de Ajike Owens, una madre negra de cuatro hijos asesinada en 2023 por su vecina blanca en Florida, construida casi íntegramente con imágenes de bodycam policial. The Devil Is Busy sigue un día completo en una clínica de abortos en Atlanta.

Junto a Gandbhir, Christalyn Hampton codirige The Devil Is Busy. Nacida y criada en Atlanta, con una trayectoria de más de quince años como bailarina y coreógrafa antes de dar el salto al documental, Hampton ha producido proyectos sobre Rosa Parks y la historia del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos.
La voz de Gaza
En la categoría de Mejor Película Internacional, The Voice of Hind Rajab representa a Túnez. La película lleva al nombre de Hind Rajab, la niña palestina de seis años asesinada en Gaza en febrero de 2024, a la competición más vista del mundo. Su nominación convierte esta edición en la primera en la que el genocidio en Palestina tiene presencia explícita dentro de los Oscar.
Lo que ocurre en los Oscar 2026 con Sinners y con todas estas personas no es solo una historia de premios. Es la culminación de años de trabajo, de insistencia, de proyectos rechazados y de puertas cerradas. En el rodaje de Sinners, prácticamente todas las jefaturas de departamento clave fueron ocupadas por mujeres de color. Esa decisión, tomada por un director negro que ya sabía lo que era construir un equipo propio con Black Panther, es la que explica por qué esta noche hay tantas nominaciones negras en categorías técnicas que históricamente han sido territorio exclusivamente blanco y masculino.
Nombre tras nombre, Sinners ha convertido los créditos técnicos del Oscar 2026 en algo que nunca antes había sido posible ver: un reflejo, aunque todavía parcial, de la diversidad que existe en el cine y que la Academia había tardado décadas en reconocer.
Esta noche, el Dolby Theatre será otro escenario más de una disputa que lleva tiempo librándose. Y esta vez, las personas que la librarán estarán dentro.
Redacción Afroféminas
