MPR21 Redacción 27/03/26

El miércoles el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, el general Eyal Zamir, emitió una advertencia sin precedentes al gabinete de guerra de Tel Aviv: sin una reforma legislativa urgente sobre el servicio militar obligatorio, el ejército corre el riesgo de colapsar.
Según el Jerusalem Post, los soldados de reserva prestan servicio entre 100 y 200 días al año.
La declaración se produce en un momento en que Israel lleva más de dos años realizando operaciones militares contra terceros países en varios frentes, una cifra sin precedentes en su historia reciente.
Desde el 7 de octubre de 2023, el ejército israelí ha participado en una serie de enfrentamientos. La ofensiva terrestre en Gaza contra Hamas no ha cesado en ningún momento.
En septiembre del siguiente año abrió un segundo frente en Líbano contra Hezbollah, seguido de un despliegue terrestre en octubre. Ataques simultáneos tuvieron como objetivo posiciones en Siria, donde el ejército israelí amplió su área de control tras la caída del régimen de Bashar Al Assad en diciembre de 2024. Desde finales de febrero de 2026 se ha sumado a esta situación una guerra abierta contra Irán.
Ante Netanyahu, ministros y miembros de la seguridad, Zamir presentó un panorama alarmante. Según el Canal 13 israelí, pidió la rápida aprobación de tres leyes: una ley de reclutamiento obligatorio, una ley que regule el servicio de reserva y una ley que extienda la duración del servicio militar obligatorio. Sin estas medidas, advirtió, el ejército no podrá cumplir sus funciones y el sistema de reserva colapsaría.
No es la primera vez que el Jefe del Estado Mayor da la voz de alarma. En enero, Zamir envió una carta detallada a Netanyahu, al ministro de Defensa Israel Katz y al presidente del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset, Boaz Bismuth, advirtiendo que los efectos de la escasez se sentirían “ya el próximo año, e incluso más a partir de enero de 2027”.
La crisis de reclutamiento está intrínsecamente ligada al servicio militar obligatorio para los ultraortodoxos. Unos 80.000 de ellos de entre 18 y 24 años son aptos para el servicio militar, pero permanecen sin alistarse. El Tribunal Supremo israelí ha declarado repetidamente inconstitucional esta exención, pero el gobierno no ha actuado al respecto.
Al inicio de la agresión contra Irán, Netanyahu anunció la suspensión del proyecto de ley de reclutamiento para preservar la unidad de la coalición, que depende del apoyo de los partidos ultraortodoxos.
El dirigente de Yesh Atid, Yair Lapid, afirmó que el gobierno estaba ignorando las advertencias del Jefe del Estado Mayor. El partido envió una carta a Bismuth exigiendo una sesión de emergencia de la comisión parlamentaria correspondiente. Avigdor Lieberman, dirigente de Yisrael Beiteinu, describió la situación como “la crisis de personal más grave en la historia de las Fuerzas de Defensa de Israel”.
El exjefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, afirmó que una ley que hiciera obligatorio el servicio militar para todos era una necesidad urgente.
El gobierno tendrá que decidir sobre las tres leyes solicitadas por Zamir antes de que la crisis tenga consecuencias operativas irreversibles. El Estado Mayor ha fijado el mes de enero de 2027 como fecha límite.