MPR21 Redacción 18/03/26

En circunstancias normales, Arabia Saudí exporta entre 6 y 8 millones de barriles de petróleo crudo al día a través de sus puertos del Golfo Pérsico. El cierre del Estrecho pone en peligro su capacidad de exportación de crudo, como ocurrió en los años ochenta, durante la guerra entre Irán e Irak.
Por eso construyó una red de oleoductos para redirigir el crudo desde la costa oriental en el Golfo Pérsico hasta su costa occidental en el Mar Rojo. Consta de dos oleoductos, uno para petróleo y otro para gas.
La capacidad del oleoducto es de unos cinco millones de barriles diarios de petróleo, más otros dos millones de barriles adicionales si el gasoducto se se utiliza también para el rtansporte de gas.
El oleoducto termina en la ciudad portuaria de Yanbu, en el Mar Rojo, donde varias refinerías transforman parte del crudo en productos de consumo local. Se estima que la capacidad de exportación de crudo de Yanbu oscila entre 3 y 5 millones de barriles diarios.
Debido a la guerra actual entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el Estrecho de Ormuz permanece cerrado y Arabia Saudí está desviando crudo desde sus puertos orientales hacia Yanbu.
Además, Riad ha reducido su producción en alta mar entre 2 y 2,5 millones de barriles diarios, incluyendo la producción de los yacimientos de Safaniya, Marjan, Zuluf y Abu Safa, lo que supone el 20 por cien de la producción aproximadamente.
También ha transferido al oleoducto 7 millones de barriles diarios de petróleo ligero árabe, impulsando las exportaciones desde Yanbu a aproximadamente 2,47 millones de barriles diarios, un aumento del 330 por cien en comparación con los niveles previos a la guerra.
Pero en Yanbu también necesitan petroleros para transportar el crudo y 27 cisternas se dirigen actualmente al puerto, en comparación con 18 buques a Jeddah y tres a Jizan, Duba y Rabigh, respectivamente. En consecuencia, Yanbu se está convirtiendo en el principal punto de salida para el crudo saudí.
Los problemas cambian de sitio. Los petroleros son demasiado grandes para pasar por el Canal de Suez, por lo que tienen que regresar por la misma ruta que los condujo al Mar Rojo.
Arabia Saudí es cómplice de la agresión. Sus aeropuertos y espacio aéreo se utilizan para reabastecer de combustible a aviones estadounidenses que bombardean Irán. Anoche, cinco aviones de reabastecimiento de combustible de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fueron alcanzados y dañados en tierra en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudí.
El Eje de la Resistencia
Irán cuenta con aliados que lo han ayudado a extender la guerra por toda la región. Milicias chiíes en Irak han atacado bases estadounidenses locales. Hezbollah en Líbano está desviando fuerzas israelíes hacia combates locales. Además, los huthíes de Yemen, afirman estar listos para unirse pronto a la lucha junto a Irán.
Un dirigente yemení, Mohammed Al Bukhaiti, ha declarado que el movimiento ha decidido apoyar militarmente a Irán y anunciará la “hora cero”, es decir, el momento oportuno para emprender los ataques.
Entre 2015 y 2022 Arabia Saudí libró una guerra contra los huthíes en Yemen, que perdió. Durante esta guerra, en mayo de 2019, el oleoducto saudí este-oeste fue atacado y Aramco, la petrolera saudí, lo cerró.
En octubre de 2023, en solidaridad con los palestinos de Gaza, los huthíes cerraron el Estrecho de Bab El Mandeb al tráfico marítimo. Las Armadas estadounidense y europea intentaron durante varios meses reabrir el Mar Rojo, pero fracasaron. En octubre del año pasado, tras el alto el fuego en Gaza, los huthíes levantaron el bloqueo.
Ahora, Trump sueña con que sus aliados le ayuden a reabrir el Estrecho de Ormuz, cuando Irán, con el apoyo de los huthíes, se plantea el cierre del estrecho de Bab El Mandeb para bloquear el tráfico marítimo también en el Mar Rojo. Pueden ser dos por el precio de uno.
Si eso ocurre, las exportaciones saudíes se limitarán a los buques cisterna que puedan transitar por el Canal de Suez y llegar a Yanbu sin pasar por Yemen. Cualquier otro petrolero que navegue por el Mar Rojo quedará atrapado.