Incluso con la Constitución, la derecha puede ser derrotada…

Fuente: Iniciativa Debate/ Domingo Sanz                                                        

…al menos, hasta que se empape de democracia, salvo que el Gobierno de Coalición Progresista, en adelante GCP, decida salvarle los muebles a la que aún tenemos y pueda reconstruir, una vez más, su vieja morada, la de siempre, exclusiva, excluyente y siempre amenazante.

Voluntariamente o no, fue lo que hizo Felipe González.

Ni siquiera “hace falta valor”, como nos viene diciendo Radio Futura desde 1984, aunque nadie entendió su mensaje, tan jóvenes y bellos como eran los del Gobierno, mientras “ardían las calles al sol de poniente y algunas tribus se ocultaban cerca del río”.

Solo hace falta “leer” que la derecha, contra la que siempre se ha tenido que luchar para avanzar cada milímetro de democracia en España, en este momento se encuentra derrotada y dividida.Y, a continuación, leer con espíritu progresista y abierto la Constitución. Y que, si lo hace con inteligencia, la derecha por podrá parar al GCP en el TC, al igual que no pudo parar lo del matrimonio homosexual porque, con el diccionario en la mano, el artículo 32 solo dice lo que dice, y no menos, aunque los padres constituyentes ni pudieran imaginarlo.

Antes de seguir, dos evidencias.

La primera es que desde junio de 2018 gobierna Pedro Sánchez, del PSOE, antes en solitario y ahora presidiendo el GCP.

La segunda es que, hasta donde nos alcanza la memoria y salvo excepciones, las consignas electorales de cualquier partido que estuviera en la oposición han girado en torno al concepto “CAMBIO” porque es el que les beneficia para conseguir más votos.

Y entonces, la sorpresa nos obliga a preguntar:

¿No es verdad que la derecha liderada por Casado está en la oposición y que, a pesar de ello, declara cada día “que se opondrán a cualquier CAMBIO de la Constitución”, incluso en los tribunales?

Y, para avalar su amenaza, siempre judicializando (¿hasta dónde llegarían sin Europa), enarbolan el Título X, “De la reforma constitucional”, con sus mayorías de tres quintos o dos tercios, esas normas que han conseguido blindarla lo bastante como para convertirla en la menos actualizada de todos los países de Europa a los que nos parecemos (por tamaño).

Esta derecha de España no solo es capaz de “matar” de viejas las leyes, sino también asegurar la “vida eterna” a los “muertos” que deben interpretarlas, si son de los suyos. Todo el mundo da por hecho que Casado seguirá bloqueando la renovación de órganos judiciales cuyas vigencias legales están sobradamente superadas.

(Que después de no haber conseguido que el franquismo “muriera” antes de la muerte de Franco, no podamos lograr ahora, cerca de medio siglo después, que los jueces dejen de mandar cuando vencen sus mandatos, lo dice todo sobre España y su legalidad).

En fin, que a más de uno la rabia de Casado nos recuerda la que Rajoy evidenció tras la merecida derrota de 2004 por haberse inventado la “fake” más inmunda de entre las de toda la vida. Aunque no se refiriera a tantos muertos, la intensidad del dolor en un solo instante fue mayor que la de las “armas de destrucción masiva”. Y tan relacionadas entrambas.

Aquel PP, que entonces era la “suma” de todas las derechas muy españolas, ni siquiera consiguió ganar en 2008 a pesar de que ya disfrutaba de un impagable viento de cola contra el gobierno del PSOE. Era, imposible de olvidar, aquel que soplaba con fuerza desde un poniente en días de ocaso gracias al estallido en USA de las “hipotecas subprime” (2007), y que ZP y sus ministros se negaban a llamar “crisis”.

Una vez más, el paso de las palabras se ha comido el espacio para cumplir el compromiso con el título de lo escrito. Por suerte, esta vez podemos agradecer a Alfonso Rodríguez, de CONSUBAL, y a Biel Ramis, moderador del debate que comenzó a las 20 horas del viernes 10 de enero en Canal 4 TV, que me permitieran “atender la llamada” que estaba esperando. Se lo pedí en el minuto 22 y 15 segundos y la “recibí” a partir del minuto 29 y 20 segundos. No dura ni tres minutos y, además, el resto de temas sobre los que estuvimos hablando eran ciertos.

Ocurrió aquí…

Ha quedado pendiente el análisis de los artículos de la Constitución que, si nuestro recién estrenado GCP se decide, le permitirá liderar la política durante este momento histórico de cambio imprescindible.

Solo tiene que atreverse a ocupar el inmenso hueco que la derecha ha dejado vacío, por su mala cabeza.

Comencé con esta racha el 31 de diciembre y lo de la “llave maestra”, pero continuará. Se trata de un asunto principal.

Domingo Sanz

Nacido 1951, Madrid. Casado. Dos hijos y dos nietos. Cursando el antiguo Preu, asesinato de Enrique Ruano y la canción de Maria del Mar Bonet. Ciencias Políticas. Cárcel y todo eso, 1970-71. Licenciado en 1973 y de la mili en 1975. Director comercial empresa privada industrial de 1975 a 1979. Traslado a Mallorca. De 1980 a 1996 gerente y finanzas en CC.OO. de Baleares. De 1996 hasta 2016, gerente empresa propia de informática educativa: pipoclub.com Actualmente jubilado pero implicado, escribiendo desde verano de 2015, con unos 170 artículos publicados, sin ningún compromiso, en diversos medios.

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