
19/017/26
Trump y la verticalidad de su poder

No había drogas en Venezuela, por lo menos no más que en otros países «civilizados». No las transportaban las lanchas que fueron acribilladas. Dejaron Caracas a oscuras para secuestrar a Maduro y a su esposa, asesinaron a todas las personas que les protegían o permanecían a su alrededor.
Europa calla o felicita a Trump y EE.UU. pacta sus chanchullos para transportar y quedarse con el petróleo de Venezuela. Así, rápidamente, invita a las grandes compañías petroleras y les pide que inviertan cien mil millones de dólares. La codicia del yanqui Trump y la rapacidad norteamericana son indecentes. Este fulano debe su fortuna a algo, y está rodeado de seres despreciables.
Por cierto, habría que resaltar la bajada de pantalones de Josu Jon Imaz (actual consejero delegado de Repsol) dándole las «gracias por abrir la puerta de Venezuela». ¡Sí, Bwana»!.
Todas son tierras de conquista para Trump: ahora amenaza directamente con intervenir en Irán, desafía a México, Colombia y Cuba, y manifiesta también el deseo de quedarse con Groenlandia, por las buenas o por las malas. El imperialismo norteamericano.
Animamos a llevar a cabo acciones y manifestaciones en los consulados y embajadas de EE.UU o en cualquier antro que apeste a gringo, y a hacer un listado de los productos estadounidenses para boicotearlos.
Finalmente, en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que se lcelebrarán próximamente, entre el 6 y el 22 de febrero, en las ciudades de Milán y Cortina d’Ampezzo, al igual que las y los atletas rusos y bielorrusas solamente pueden participar bajo la bandera neutral y en modalidades individuales, proponemos que se les prohíba la participación a Estados Unidos e Israel.