Epstein era asesor político de Macron antes de llegar a presidencia francesa

MPR21                                                                                                                        Redacción                                                                                                                               030326

Los cazadores de bulos, como Viginum o NewsGuard, aseguran que los vínculos de Macron con Epstein son otras tantas falseadades inventadas por el Kremlin. Sin embargo, los documentos desclasificados en Estados Unidos muestran algo completamente diferente y vuelven a demostrar que son los inquisidores modernos los que mienten.

El nombre de Macron más de 200 veces en los documentos desclasificados, donde es evidente que las relaciones de Epstein no se limitaban al sexo, sino que las conexiones eran también políticas. Los cazadores de bulos ha aprovechado el carácter político de las menciones para afirmar que el Presidente francés no participó en “actividades sexuales ilícitas”.

Según la correspondencia publicada, Macron buscó repetidamente el asesoramiento de Epstein sobre las instituciones internacionales y otras cuestiones políticas antes y después de su elección de 2017 como Presidente de la República francesa.

En múltiples correos electrónicos Epstein afirma que Macron lo consultó sobre temas que van desde la ciencia hasta la política. En un mensaje del 30 de agosto de 2018, escribió que Macron “quiere mi opinión sobre casi todo, instituciones, políticas o ciencia”, agregando que el presidente francés “quiere encabezar Europa y tal vez el mundo”.

En un correo electrónico del 17 de septiembre de 2018 al director del Foro Económico Mundial, Borge Brende (*), marcado como confidencial, Epstein citó lo que describió como un mensaje de Macron sobre el replanteamiento de las estructuras de gobierno y las instituciones internacionales para abordar los desafíos internacionales. El mensaje preguntaba sobre el apoyo a las innovaciones socioeconómicas “para promover un futuro más progresivo”.

Los documentos también revelan conexiones entre Epstein y figuras en la órbita de Macron antes de su ascenso a la presidencia. Un empresario emiratí, el sultán Ahmed Bin Sulayem, escribió a Epstein el 22 de marzo de 2016 describiendo un almuerzo en el Palacio del Elíseo donde tuvo “una buena discusión” con Macron, entonces ministro de Finanzas, sobre “los negocios en Francia”.

La presidenta de la Asamblea Nacional francesa, Yael Braun-Pivet, se ha opuesto a la apertura de una investigación parlamentaria sobre las redes de Epstein en Francia, que alcanzan a una buena parte de la oligarquía política, diplomática y cultural francesa.

Como suele ocurrir, la negativa ha desatado las sospechas; algo quieren ocultar porque los documentos destapados hasta ahora no son más que la punta del iceberg. Los “prorrusos” son muy mal pensados, pero las fotos de Epstein en el Museo del Louvre y su residencia en París indican que sus redes tenían a Francia como dentro de operaciones en Europa.

(*) Brende ha tenido que dimitir por sus vínculos con Epstein. Es uno de los noruegos asociados a Epstein, que incluyen al ex primer ministro Thorbjorn Jagland, la princesa heredera y un diplomático.