El precio de la sumisión a EEUU

Fuente:  https://forocontralaguerra.org/https:elterritoriodellince.blogspot.sn/                                                              lunes, 22 de enero de 2018

Olvidaos del movimiento kurdo. Es inexistente salvo en una cosa: su absoluta sumisión a los intereses de EEUU. Mucha autogestión, mucho comunalismo, mucho heroísmo… para nada. Desde hace casi dos años la potencialidad transformadora de Rojava no es más que humo, una expresión «progre» del protectorado estadounidense. Los kurdos podían haber aprendido algo de historia, de Tito, por ejemplo, cuando en plena guerra contra los nazis alemanes aceptó consejos y ayuda de Gran Bretaña, pero dejando muy clarito que eran ellos, los partisanos, es decir, el Partido Comunista de Yugoslavia, quien decidía qué, cuándo, cómo y cuál iba a ser su práctica durante la guerra y después de la guerra. Los kurdos han dicho «amén» a todo lo que quiere EEUU. La agresión turca de Afrín es el precio de su irracional sumisión.

Supongo que sabéis que conozco algo el movimiento kurdo, sobre todo la zona turca. Estuve allí hace un poco más de cinco años, con ellos. Mantengo contacto habitual con amigos turcos y kurdos y algo puedo saber de lo que está pasando. Interesado, sin duda, pero alejado de la propaganda habitual (y los kurdos son tan buenos en eso como cualquier otro). Y lo que está ocurriendo es un absoluto error en los análisis geopolíticos, en la interpretación de lo que está ocurriendo en el mundo y en el autoconvencimiento de que sólo de la mano de EEUU van a conseguir algo parecido a un Estado.

Pero el giro dado en los últimos dos años es tan espectacular que ni ellos mismos son capaces de articular, racionalmente, un discurso sólido. Y ahora vuelven a hacerlo culpando a Rusia del ataque turco. Son prepotentes, autistas y, sobre todo, nada autocríticos consigo mismos.

Me cuentan mis amigos que desde octubre del año pasado Rusia ha venido insistiendo a los kurdos sobre la alianza con EEUU y cómo iba creciendo la ira turca. Me cuentan que la «actitud displicente» del PYD, así como su convencimiento de que EEUU les apoyaría en Afrín, llevó a Siria y a Rusia a considerarles poco menos que una causa perdida.

Os dije que la semana pasada había habido dos reuniones con el gobierno sirio con Rusia como intermediaria. En ellas tanto el gobierno sirio como los rusos ofrecieron varias alternativas a los kurdos para evitar el ataque turco. Lo que se ofreció por parte sirio-rusa fue:
a) Restablecimiento de las instituciones estatales sirias y acceso de la guardia fronteriza siria para el control de la frontera con Turquía. Guardia fronteriza, no ejército. Esto es relevante.
b) Reintegro de varios campos petrolíferos y gasísticos (no todos) controlados por las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias en Deir Ezzor. No tengo constatación exacta de cuáles, pero mis amigos me dicen que se solicitó la entrega al gobierno de Damasco de los campos de gas de Jufrá y Chiján, así como los petrolíferos de Rumaila y Shaddadi. Es poco menos de la cuarta parte de los que controlan ahora las llamadas FDS.
c) Presencia kurda en las conversaciones que se van a celebrar en Sochi los días 30 y 31 de este mes, aunque no a nivel de organizaciones sino a título de «representantes de la comunidad kurda». Es decir, que los integrantes del PYD podrían acudir sin problemas, pero sin emblemas.

Esta es la razón por la que, primero, Siria aceptó que transitasen por el territorio bajo su control varios cientos de combatientes kurdos, con tanques y otro material, para reforzar la defensa de Afrín en caso  de ataque turco y, segundo, que dijese que derribaría los aviones turcos si violaban el espacio aéreo sirio.

Los kurdos rechazaron todas esas propuestas.
a) Sólo ofrecieron aceptar la presencia «simbólica» de militares sirios en la base aérea de Menag, donde se asentaban las tropas rusas que ahora se han retirado a otra localidad llamada Nubul, en zona bajo control del gobierno sirio, mientras que un pequeño contingente se mantiene en Afrín cerca de la citada base aérea.
b) En el caso de los campos, hay que decir que inicialmente, cuando se capturaron tras la retirada de los mismos del llamado Estado Islámico (y hay vídeos y fotos satelitales de Rusia en las que se aprecia elementos del EI con EEUU y FDS en buena armonía cuando se entregaron sin daños, en contraste con lo ocurrido en la otra parte de Deir Ezzor, donde se destruyeron casi todos), los kurdos hicieron buenas promesas al gobierno sirio, de las que se desdijeron bajo presión de EEUU como vino a reconocer el entonces portavoz de las llamadas FDS y hoy fugado a Turquía. Mis amigos cuentan, sea verdad o no, pero cuando el río suena, agua lleva, que los kurdos dijeron que «ese retorno no lo permite EEUU».

El enojo de los rusos fue tan evidente que aceptaron la reunión militar que venía solicitando Turquía hace casi tres semanas. Aquí, presumiblemente, los turcos presentaron a Rusia su plan para invadir Afrín. Los rusos, presumiblemente, debieron decir que los kurdos son ahora niños en brazos de EEUU y que hiciesen lo que quisieran. Y deben estar frotándose las manos al ver a un aliado de la OTAN bombardear a un protegido de la OTAN. Y al más que evidente distanciamiento, otro poco más, de Turquía respecto a EEUU.

Bienvenidos al mundo real.

La incógnita aquí, para mí, es el gobierno sirio. Es evidente que no está satisfecho con los kurdos, pero mucho menos tiene que estar viendo con agrado la injerencia turca que tiene un tono muy diferente a la anterior de Jarablús. Me gustaría saber cuál es la contraoferta que habrá hecho Rusia a Damasco por su silencio militar, más allá de las condenas habituales.

Hay quien dice que hay un acuerdo a tres-cuatro bandas (incluyen a Irán) y que Turquía puede estar buscando una cierta reconciliación con Siria tanto «para contrarrestar al enemigo común» o sea, los kurdos, como para «normalizar de cierta manera las relaciones» y asegurar una zona a la que puedan volver los refugiados sirios que hay ahora en Turquía.

Sería una ironía que fuese así. Al igual que sería una ironía lo que acaban de declarar los representantes kurdos ante EEUU, Nobahar Mustafá y Sinam Mohammmed, sobre que se van a formar nuevas alianzas con Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto para «combatir al régimen» (sirio). Esto no es la primera vez que lo dicen, por cierto.

Lo dicho, los kurdos hace mucho tiempo que aceptaron el beso de la muerte por parte de EEUU. Buenos vasallos de su señor.

Podemos hablar de anti-imperialismo. Podemos hablar del histórico plan estadounidense para derrocar a Assad y que viene de 2004. Podemos hablar, seis años después, de la «revolución democrática» iniciada en 2011. Podemos hablar de lo que queráis, pero la naturaleza pro-imperialista de las fuerzas que se apoyan en EEUU es innegable. No son otra cosa que la expresión, o la herramienta de EEUU para intentar afirmar su dominio imperialista en una zona que todavía sigue siendo un punto importante en el mundo por su petróleo y su gas. No tanto como hace años, pero esos recursos todavía juegan un rol importante. Y para debilitar al eje de la resistencia contra Israel.


El Lince

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