PR21 Redacción 03/04/26

El lunes el capitán chino de un petrolero, Chen Zhangjie, sospechoso de pertenecer a la llamada “flota fantasma” rusa, fue condenado a doce meses de prisión por un tribunal de Brest. La acusaban de negarse a cumplir las órdendes de la Armada francesa, después del abordaje de su barco frente a las costas de Bretaña.
Es un brindis al sol. El capitán fue juzgado en ausencia y se ha dictado orden de detención si se presenta en territorio francés.
El buque era el Boracay y portaba pabellón de Benin. Para justificar la piratería, los medios franceses dijeron que estaba involucrado en vuelos con drones sobre Dinamarca, entre otras acusaciones demagógicas.
En la audiencia se escuchó que había dos rusos a bordo y que, además, eran miembros de la empresa privada rusa de seguridad Moran Security Group, fundada por antiguos oficiales del servicio de seguridad (FSB).
Si eso es cierto, debían estar de crucero porque no cumplieron con su misión. Los comandos navales franceses capturaron el buque sin ninguna oposición.
El abogado del acusado, Henri de Richemont, alegó que el tribunal era incompetente porque los hechos habían tenido lugar en aguas internacionales, donde no se aplican las leyes francesas sino la Convención de la ONU sobre el derecho del mar, que no puede ser más contundente: el único delito fue el cometido por la Armada francesa al abordar el buque en alta mar.
Basta leer la sentencia para saber que, finalmente, las sanciones no han tenido nada que ver con el juicio y que las referencias de los medios franceses a unas sanciones “internacionales” son igualmente falsas: las sanciones son europeas e ilegales a la luz del derecho internacional.
Ahora el petrolero se llama “Phoenix” y enarbola pabellón ruso, por lo que vamos a ver si la Armada francesa se atreve a realizar una hazaña parecida.
Los ‘fantasmas’ están llenos de sorpresas
La última fantasmada de los medios ucranianos es que la “flota fantasma” rusa utiliza la red de satélites Starlink para eludir las sanciones (1). Naturalmente, los “fantasmas” utilizan empresas igualmente “fantasmagóricas” con sedes muy diversas y reclutan marineros, incluso ucranianos, mediante aplicaciones de mensajería.
Las comunicaciones entre esos barcos dependen en gran medida de las tecnologías occidentales, incluidos los teléfonos satelitales y las terminales Starlink, lamentan los ucranianos.
Por lo demás, la “flota fantasma” sigue aumentando. Canadá haañadido otros 100 buques a los que ya tenía sancionados, que eran más de 500. No es posible decir, si es que cada vez hay más “fantasmas”, o más sanciones, o quizá se les había olvidado incluirlos antes.
Pero no sólo se trata de barcos. Desde 2014 Canadá ha impuesto sanciones a más de 3.400 personas y entidades, subraya a comunicado de prensa publicado en el sitio web del gobierno canadiense (2).
(1) https://kyivindependent.com/exclusive-inside-russias-shadow-fleet/
(2) https://www.canada.ca/en/global-affairs/news/2026/03/minister-anand-announces-additional-sanctions-against-russia.html