EEUU mete más presión a Irán enviando un segundo portaviones a sus costas

MPR21                                                                                                                                        Redacción                                                                                                                          13/02/26

Estados Unidos aumenta aún más la presión sobre Irán al exhibir su presencia militar en el Golfo, donde se espera el próximo despliegue de un segundo portaaviones. Trump ya había mencionado esta posibilidad a principios de semana en una entrevista con el canal de noticias israelí News 12. “O llegamos a un acuerdo [con Irán], o tendremos que hacer algo muy duro”, declaró, aunque también afirmó que Teherán quería llegar a un acuerdo.

El segundo portaaviones, el Gerald R. Ford, se uniría al Abraham Lincoln, presente en la región desde enero con sus buques de escolta. Es una elección muy simbólica: el Gerald R. Ford, actualmente en el Caribe, es el portaaviones más grande del mundo y, además, participó en el secuestro de Maduro; algunos de sus aviones de combate embarcados participaron en la operación.

Ayer la tripulación del buque fue informada de la decisión. El buque, que se espera que tarde unas dos semanas en llegar al Golfo, tenía previsto regresar a Estados Unidos a finales de marzo para su entrada en el dique seco.

El despliegue de dos portaaviones en Oriente Medio, que sería el primero en casi un año, se produce en un momento en que las negociaciones entre Washington y Teherán avanzan en medio de muchas dificultades. Si bien Trump reitera con frecuencia que el gobierno de Teherán desea un acuerdo, todo indica que se mantiene firme en sus posiciones originales.

El presidente iraní, Massoud Pezeshkian, dijo el miércoles que no cederán a las “exigencias excesivas” de Estados Unidos con respecto a su programa nuclear, en medio del aniversario de la Revolución de 1979.

La advertencia llega apenas una semana después de que Teherán reafirmara, tras la primera ronda de conversaciones en Omán, que solo quería hablar de su programa nuclear. También reiteró su derecho a enriquecer uranio para fines civiles. Irán está dispuesto a cualquier verificación del carácter pacífico de sus actividades, subrayó entonces el presidente iraní.

Al ser preguntado ayer por el Financial Times, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, afirmó que Estados Unidos e Irán estaban demostrando flexibilidad con respecto a un acuerdo nuclear. “Es una señal positiva que los estadounidenses parezcan dispuestos a aceptar el enriquecimiento de uranio en Irán, sujeto a límites claros que se establecerán de antemano”, declaró.