Declinación muy grave de la democracia

Víctor Hugo Morales                                                                                                                 2 de enero de 2026 Hora: 10:46

milei hayden davis


En el último cuarto de siglo, el uno por ciento más rico acaparó el 41 por ciento de las riquezas. Digámoslo así: el 1 por ciento más rico se quedó con el 41 por ciento. ¿Se entiende mejor? Por su parte, el 50 por ciento más pobre se quedó con el uno por ciento. El 50 por ciento se quedó con el 1 por ciento.

Según el premio Nobel Joseph Stiglitz, los países con alta desigualdad declinan siete veces más en la calidad de su democracia. Este es el mundo en el que entramos en 2026. Las corporaciones lo tienen todo, manejan los gobiernos desde hace años, pero en Argentina se acrecentó el fenómeno como en ningún otro sitio en el mundo.

Entre 2015 y 2025, particularmente, las corporaciones decidieron una elección, dominaron la justicia desde la Corte Suprema por ellos designada, encarcelaron a las personas que se les ocurrió, mintieron crímenes, taparon crímenes, ampliaron la brecha de pobres y ricos, aplastaron los salarios, las jubilaciones, proscribieron personas. Y mucho más.

Instalaron el lawfare con la construcción descripta como “un golpe por goteo” en el libro Jujuy, el laboratorio de la Represión de Eli Gómez Alcorta y Valeria Vegh Weis.

Se habla del lawfare como un engendro que “no necesita acusaciones particularmente sólidas, sino que opera a través de la acumulación cotidiana de noticias, denuncias y testimonios por una diversidad de hechos que coinciden en atacar a un o una dirigente determinada, pero que impactan a todo un colectivo.

De esta forma, el golpe por goteo a través de la presentación de una multiplicidad de causas y denuncias permite no solo abrumar a la ciudadanía con una abundancia de datos difíciles de procesar y comprender, sino crear asimismo la sensación de que, de una u otra forma, es imposible que con todas esas causas en juego no haya al menos una que sea verdad”.

Hoy Irina Hauser cuenta que se abrió un expediente contra la jueza Arroyo Salgado en el Consejo de la Magistratura. Llevó adelante, con el impulso y la complicidad periodística, detenciones escandalosas a un grupo de militantes peronistas por colgar un pasacalle y tirar materia fecal de caballos en el zaguán de la casa de Espert, criatura del sistema que luego sería eyectado como candidato ante la vergüenza que provocó su relación con narcos.

Alexia Abaigar, Eva Mieri, la concejala de Quilmes, podrían tener su merecida reivindicación luego de padecimientos solo considerables en el marco de una declinación muy grave de la democracia. La denuncia de la diputada Vanesa Siley y el senador Recalde presentadas en aquellos días se potencia y quizás el alivio de un poco de justicia prospere en la Argentina. Sería una excepción.

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