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Hola,
Hay políticas públicas que cambian vidas. Y hay otras cosas… que solo cambian un folleto corporativo.
En 2022, el Ministerio de Inclusión presentó a bombo y nota de prensa una idea con buen titular: crear un Sello de Inclusión Social para reconocer a entidades (públicas o privadas) que abran oportunidades a personas que cobran el Ingreso Mínimo Vital (IMV). La promesa era grande: «ampliar el impacto social» del IMV con colaboración público-privada.
Tres años después, el aterrizaje es bastante más pequeño
Los números que pinchan la burbuja
- Entre 2022 y septiembre de 2025, solo 7 entidades pidieron el sello.
- Solo 3 lo consiguieron. A otras se lo denegaron: desde una constructora hasta la Sareb, pasando por una persona particular.
- Según los propios informes que envían al Ministerio, la suma total de personas beneficiarias en los programas de inclusión laboral del sello es 53.
53.
Si tenemos en cuenta que, a finales de 2025, el IMV llegaba a 2.441.647 personas, si lo que se pretendía era «ampliar el impacto», esto tres años después se parece más a un experimento piloto… con chapa y logo para la empresa.
¿Qué hacen, en concreto, las entidades con sello? ¿A quiénes se lo han denegado? ¿Qué ventajas supone obtenerlo?
Aquí te lo contamos. Eso y una anécdota curiosa, pero reveladora: los documentos en negro.

Informes de actividad… en negro
Cuando pedimos al Ministerio de Inclusión los informes anuales de actividades que envían las entidades con sello, este consultó a las propias empresas y nos entregó los documentos anonimizados según lo que ellas exigieron.
¿El resultado? Informes de una decena de páginas con prácticamente todo tachado. Reportes de actividades realizadas que, según las empresas, contienen detalles, «propiedad industrial» y «ventaja competitiva», y que el Ministerio aceptó tachar sin ponderar si estaban por encima del derecho de acceso a consultar dicha información. Nada nuevo.
Esto no va de pedir milagros. Va de algo más básico: si hay un sello «social» —y más si, teóricamente, las administraciones se plantean incluir criterios cualitativos de inclusión social para decidir a qué empresas contratan—, nos gustaría saber qué impacto tiene y cómo se mide.
Si una empresa presume de inclusión con el aval del Ministerio, queremos ver qué hay detrás del logo.
Y si el IMV te interesa (o conoces a alguien que pueda necesitarlo), te dejamos tres recursos útiles:
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Nuestro seguimiento y artículos sobre IMV.
- Nuestra herramienta para comprobar si podrías tener derecho al IMV.
- Y nuestras informaciones sobre otras ayudas públicas.
Gracias por leernos. Seguimos poniendo la lupa en que las políticas públicas no se midan por el titular… sino por lo que cambian de verdad.
El equipo de Civio
POR SI TE LO PERDISTE