
Los cancilleres de EE.UU. y Rusia se están reuniendo en Arabia Saudita el martes para discutir la guerra en Ucrania y restaurar las relaciones bilaterales. Estas negociaciones son tienen nada que ver con la “paz”. En cambio, son un paso más en el conflicto global que amenaza la humanidad con una aniquilación nuclear.
El Gobierno de Trump desveló lo que está en juego realmente la semana pasada cuando envió al secretario del Tesoro, Scott Bessent, a Kiev para proponer un acuerdo al presidente ucraniano Volodímir Zelenski: a cambio del apoyo anterior y futuro de Estados Unidos, Ucrania cedería la mitad de sus depósitos de tierras raras, litio y titanio, por valor de medio billón de dólares, a Estados Unidos. Dado que la mayoría de estos recursos se encuentran en territorio ocupado por Rusia, Trump necesita un acuerdo con Moscú.











