
Tras dos años de genocidio abierto en la franja de Gaza y encubierto en Cisjordania, el movimiento por el fin del genocidio y la liberación de Palestina se encuentra ante una nueva etapa. Desde que comenzó la implementación del alto al fuego en Gaza, el pasado 10 de octubre, el movimiento se ha enfrentado a un serio peligro de desmovilización, sobre todo entre las capas menos politizadas de la sociedad.






