
A partir de los años 80 el régimen segregacionista sudafricano sufrió sanciones y exclusiones que lo asfixiaron y lo condujeron al fin del sistema en 1994, con el objetivo conseguido de que la nación fuera libre.
Mbuyisa Makhubo corría y corría pidiendo ayuda mientras llevaba en sus brazos a Hector Pieterson, de 12 años. El 16 de junio de 1976, en Soweto, Sudáfrica, miles de estudiantes se levantaron y salieron a manifestarse contra otra imposición del régimen del apartheid del Gobierno sudafricano: esa vez por querer implantar la lengua afrikaans en la educación. Pieterson fue uno entre más de 500 niños asesinados, pero su cuerpo sin vida fue fotografiado por un periodista –uno que vio condenada toda su carrera en el momento en que hizo esa foto– y la imagen instaló el conflicto en la conciencia global. A partir de ese momento, la presión internacional sobre el Gobierno de Sudáfrica no paró de crecer —en forma de sanciones económicas, boicots a eventos deportivos, acontecimientos culturales…— y llevó al fin del sistema en 1994. Seguir leyendo Cómo fue el boicot a Sudáfrica por el apartheid y cómo inspira el bloqueo a Israel
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