Con SAMO, Koffi Kwahulé transmite, a través del teatro…

Fuente: https://literafrica.wordpress.com/2020/03/28/con-samo-koffi-kwahule-transmite-a-traves-del-teatro-el-espiritu-del-artista/ sfqu                                                                                                                                             28 marzo, 2020

Con SAMO, Koffi Kwahulé transmite, a través del teatro, el espíritu del artistaTEATRO. Koffi Kwahulé escribió el año pasado una obra de teatro sobre Basquiat. El prolífico y premiado autor costamarfileño condensa en pocas páginas esa agitación continua, ese planear errático y profundo del artista. A través de un texto con aliento poético, el prestigioso escritor nos comunica con el joven inquieto que parece bullir desde su entorno familiar hacia cualquier espacio que le permita sacar lo que lleva dentro. Más allá del personaje, Kwahulé logra con su pieza teatral, llena de ritmo, estrofas, tags y frases rotundas, imbuirnos en una vida impulsada por el arte. Que se escucha.

SAMO. UN TRIBUTO A BASQUIAT. Fue escrita en 2019 y traducida a castellano este mismo año. En febrero fue representada en el Teatro Español (Madrid) bajo la dirección de  Mathilde Delahaye y la traducción, que ahora podemos leer en formato libro, de Coto Adánez. Lo que sigue es parte de lo que esta obra me ha contado.

BASQUIAT. Un mix de orígenes, padre haitiano que se parecía a Charlie Parker, madre puertorriqueña de frágil salud mental, nacido en Nueva York. Familia de clase media-alta. Un accidente a los 7 años le deja sin bazo. La música, sobre todo el jazz y la calle en la que se sumergió. Está entre los artistas que murieron joven y dejaron un bonito cadáver. Sobredosis. 7 años de obras. Un icono contracultural. Posmoderno, visionario, neoexpresionista… ¿sobrevalorado? Le llamaron también grafitero, pero a él nunca le gustó. Al alimón con Al Díaz, amigo de Warhol, “el Van Gogh estadounidense”. Su biografía apenas deja ver.

“Ellos no esperan  que

Yo les hable de mi mundo

Sino que les reafirme en la idea

Que se hacen de él”

SAMO. (Same Old Shit, la misma vieja mierda) fue el pseudónimo que usó cuando plasmaba su ser en las paredes de Manhattan. Bajo él, el  joven artista olía a urgencia. “Para gritar la pintura”. La necesidad de expresarse. La palabra siempre en el centro. Meteórico, explayaba su obra multiplicándose, incontenible. Con un instinto.

“Soy un artista influido por el entorno neoyorquino, pero tengo una memoria cultural. Está allí en África”.

RABIA. Buscaba ser famoso y aun mismo tiempo lo rechazaba. Las palabras que Kwahulé pone en boca de SAMO son cortantes, vitales y sin rodeos. La misma rabia. Encadena nombres. A través de su obra, el artista mostró el mundo de opresión y rechazo al otro que le rodeaba. Racismo. Negro, conocía la negación y la exclusión que vivían los que eran como él. La expuso.

“No es normal humano que haya tan pocos negros en esta porquería pseudoartística”.

GUERNICASu obra pictórica se llenaba de vibrantes colores. Lo que no evitaba su admiración extrema por el cuadro de Picasso, “el cuadro sin color”.

NUNCA HE HECHO TAGS

PORQUE GUERNICA NO ES UN TAG

DESDE EL PRINCIPIO PINTO

TRIBUTO. “Ni vudú ni primitivo”.

SAMO, un tributo a Basquiat (SAMO, tribute to Basquiat, 2019). Koffi Kwahulé. Trad.: Coto Adánez.  Ediciones la uña rota, 2020. Colabora: Instituto Francés.

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