
Madrid (ECS) — La entrada masiva en Ceuta de cerca de 80.000 inmigrantes durante los últimos días de julio no fue, según dos antiguos agentes de los servicios secretos marroquíes exiliados en países occidentales, una operación impulsada por las mafias, informó el diario El Confidencial. Los espías marroquíes apuntan directamente al aparato de seguridad del reino y a una represalia por la investigación periodística que acababa de revelar el funcionamiento interno de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST) y su utilización del programa de espionaje Pegasus.











