Autocritica o autodestrucción cómplice

Ricardo Arturo Salgado

2 de septiembre de 2026 Hora: 13:03

cerimedo gobierno bolivia

Una de las preguntas centrales, posteriores a que quedara al desnudo el escandalo Cerimedo, es ¿encontró la derecha la formula definitiva para terminar con la izquierda En América Latina? La respuesta es complicada, particularmente, por la forma en que reaccionan los partidos de izquierda, que muchas veces, por el afán de ganar las elecciones, llenan sus filas de oportunistas, quinta columnas e infiltrados del enemigo. Estos grupos tienen una actividad intensiva, inmediatamente de la supuesta victoria con el fraude Cerimedo.

Me referiré a Honduras, que es mi país, por muchas razones, y para evitar herir susceptibilidades. Aunque, como hemos visto, los resultados, se van dando de manera muy similar en todas partes. Incluso en México, ultimo objetivo imperialista, anunciado descaradamente, no se ven las ideas o las acciones que servirán para detener el diluvio fascista contra esta nación hermana.

La operación en Honduras ha dejado varias lecciones, la mas importante, es que el objetivo de la derecha es destruir a LIBRE, el partido de izquierda, por el medio que sea. Ya vieron a Noboa destrozando los partidos que traen a Alianza PAIS a la memoria, y se dan cuenta que esa acción seria absurda en Honduras, especialmente porque el caudillo hondureño de izquierda vive en Honduras, y sigue teniendo una enorme ascendencia sobre las bases populares, esas que difícilmente tienen acceso a las redes sociales.

Es irónico que el Partido Nacional, presunto ganador por diferencia aplastante de LIBRE, no haya dejado de darle a este la posición del enemigo a vencer, a pesar del supuesto segundo lugar de Salvador Nasralla, que sirvió para darle oxigeno al Partido Liberal, que en muchos aspectos es más afín al fascismo actual que el mismo PNH. Ironía aparte, el asunto es esencial, y por eso es muy probable que hoy, la ultraderecha tenga su propio proyecto dentro de LIBRE, aprovechando la ingenuidad y seria falta de formación política de la inmensa mayoría de sus dirigentes intermedios.

Ya surgen movimientos que se lanzan a la cacería de los supuestos culpables de la derrota; que el discurso de izquierda asusta, que el pueblo hondureño es bruto, que la dirigencia no entendió la coyuntura y se hizo demasiado amigo de Cuba, Venezuela, Nicaragua y China. Que nos peleamos demasiado con los Estados Unidos en lugar de llevárnosla tranquilos, y bueno, una serie sin fin argumentos espurios que reflejan, no la razón de la derrota de 2025, sino que anuncian las bases para una caída en el 2029.

Es importantísimo dejar claro que el discurso o los principios de izquierda no tienen nada que ver con la derrota, si acaso, son lo que mantiene viva la esperanza e retomar el poder en 2030. Pero para eso, la dirigencia de LIBRE, debe asumirse como partido de izquierda, no esconderse de esa identidad menos aun convertirse en monigote del cachurequismo fascista. Estas palabras seguramente van a ofender a todos esos que se autodenominan progresistas, quienes a la fecha se han convertido en un freno a la lucha de los pueblos, elevando a la diplomacia de los grandes salones, asuntos que pertenecen exclusivamente a la lucha de clases. No hace mucho, podíamos ver al expresidente chileno, Boric, haciendo gesticulaciones negativas ante discursos valientes de izquierda en Montevideo. No se le ha escuchado decir nada ahora que esta clara la farsa electoral en la que Kast fue reconocido por Comunistas, Socialistas y otras especies, y ahora resulta que Kast es el producto mejor acabado de los fraudes Cerimedo.

Sin lugar a duda, el momento de la autocritica es fundamental, pero nadie llega a esa etapa si no conoce muy bien su propia realidad. Hasta ahora, seguimos viendo a mucha gente en LIBRE, incluso su bancada en el congreso, aceptando de buena gana la paliza que supuestamente nos dieron, y jugando al gato y al ratón con la derecha que se dedica a construir expedientes de corrupción falsos, para meter preso, e incluso asesinar, dirigentes de izquierda en el país.

No estamos en momento de candidaturas presidenciales, de políticos de derecha de esos que aterrizaron recientemente en el Partido LIBRE, y no han comulgado nunca con sus principios e ideas. Muchachitos que aparecen hablando de la obsolescencia del marxismo repitiendo como loros lo que repiten todos los días los sacerdotes y sacerdotisas de la derecha fascista. Este es el momento de hablar con el pueblo, explicarle detalladamente como se robaron el proceso electoral, y quienes están detrás de este crimen, no solo hondureños, sin todos los intereses y poderes involucrados.

Es momento de que estudiemos, y entendamos la importancia estratégica que tiene y ha tenido Honduras para el imperio, por mas de un siglo. La unidad no se forma en reuniones pomposas, ni del diente al labio, se construye en miles de asambleas, a lo largo y ancho del país, donde no habrá nada en elección, simplemente se contará la verdad, y se organizaran los colectivos que son la única opción real de comunicaciones frente al poder imperial. Hay que estudiar el asunto del poder, porque si no se entiende esto, de nada servirá construir la maquinaria de la victoria. Lo que se gana se defiende con todo, en todo momento.

El régimen fascista de Nasry Asfura esta construyendo un desastre sin precedentes, eso lo saben sus patrocinadores, porque lo llevaron al poder para eso. No es casualidad que no haya propuesto absolutamente nada en su campaña, excepto aquel gritito de estreñido, que los comunicadores aquí hacían aparecer como Tarzan. Las condiciones de lucha serán difíciles, porque ellos están acostumbrados a hacer trampa y a matar, pero el pueblo organizado seguramente los derrotará.

Por ahora, andar en campaña, solamente sirve para jugar en favor del fascismo…

Ricardo Arturo Salgado Ex Ministro de Secretaria de Planificación Estratégica

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