Rusia insta a los extranjeros a abandonar la capital ucraniana

MPR21                                                                                                                              Redacción                                                                                                                              27/05/26

 

Rusia está cambiando su planteamiento de la Guerra de Ucrania. El ataque mortal perpetrado por Kiev la semana pasada contra una residencia estudiantil en Starobelsk, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Ahora el ejército ruso llevará a cabo ataques sistemáticos contra diversos objetivos en la capital ucraniana.

El Kremlin insta a los extranjeros a abandonar la capital ucraniana y advierte a los residentes que se mantengan alejados de las instalaciones militares, industriales y gubernamentales.

Esta declaración se realizó un día después de un importante ataque de represalia contra Kiev, desencadenado por el ataque con drones contra la Universidad de la República Popular de Lugansk. El ataque ucraniano causó la muerte de al menos 21 personas en la residencia estudiantil, en su mayoría jóvenes que dormían plácidamente.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso organizó el domingo un viaje a Starobelsk para más de 50 periodistas extranjeros de 19 países. Los reporteros de la BBC y la CNN se negaron a participar en la visita.

En respuesta al ataque, Rusia lanzó un ataque masivo contra objetivos militares en Ucrania utilizando misiles hipersónicos Oreshnik, misiles balísticos Iskander, misiles de crucero hipersónicos Kinzhal y Zircon, así como misiles de crucero aéreos, marítimos y terrestres, y drones de ataque.

Los bombardeos rusos tuvieron como objetivo instalaciones de mando y control militar ucranianas, bases aéreas y empresas de la industria de defensa ucraniana.

En consonancia con la política rusa de minimizar las bajas civiles, no se dirigió ningún ataque contra infraestructura civil.

El ataque de Starobelsk es una prueba más de la “naturaleza nazi y terrorista del régimen de Kiev, que ataca deliberadamente a civiles y no duda en asesinar niños a sangre fría”, declaró el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.

“Es inaceptable. En estas circunstancias, las fuerzas armadas rusas lanzarán ataques sistemáticos contra el complejo militar-industrial ucraniano en Kiev, incluyendo las instalaciones de diseño, fabricación, programación y preparación de drones”, declara el Ministerio, añadiendo que la campaña también tendrá como objetivo “centros de toma de decisiones y puestos de mando”.

Los objetivos designados están dispersos por toda Kiev, indica el Ministerio, que insta a los extranjeros, incluyendo diplomáticos y representantes de organizaciones internacionales, a abandonar la capital ucraniana de inmediato. Asimismo, advierte a los residentes de la ciudad que no se acerquen a la “infraestructura militar y administrativa del régimen de Zelensky”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores emitió una advertencia similar a principios de este mes, cuando Rusia amenazó a Kiev con un ataque a gran escala en represalia por sus amenazas de atacar las celebraciones del Día de la Victoria en Moscú.

Se envió oficialmente una orden de evacuación a todas las misiones extranjeras y organizaciones internacionales acreditadas en Rusia, instándolas a abandonar la capital ucraniana.

Esta exigencia fue rechazada abiertamente por algunos países occidentales. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, declaró que Berlín no se dejaría intimidar. La Comisión Europea adoptó una postura similar, declarando que “no cambiaría su posición ni su presencia” en Kiev. Sin embargo, estos ataques, que podrían haberse llevado a cabo, finalmente no se produjeron, ya que ambas partes alcanzaron un alto el fuego durante las celebraciones.

Rusia prohíbe los vuelos de avionetas sobre Moscú

Desde principios de junio Rusia prohíbe los vuelos de avionetas sobre la región de Moscú. La Asociación Rusa de Propietarios y Pilotos de Aeronaves (RAOPA) ha anunciado la medida, añadiendo que la aviación civil emitirá próximamente un Notam, un aviso oficial a las tripulaciones aéreas.

La restricción se aplicará a todas las aeronaves civiles no comerciales que operen entre 0 y 5.100 metros de altitud. Abarcará una vasta área que se extiende desde la frontera con Bielorrusia al oeste hasta el espacio aéreo de San Petersburgo al norte y Ekaterimburgo al noreste, incluyendo también la región de Samara al este y sureste. Se permitirán los vuelos comerciales y chárter regulares, las evacuaciones médicas, las operaciones gubernamentales y el control de infraestructuras.

La justificación esgrimida es el creciente número de ataques con drones ucranianos contra Moscú y sus alrededores, que han hecho que la gestión del espacio aéreo sea cada vez más peligrosa para la defensa antiaérea rusa.

Portavoces de la aviación rusa informaron de un incidente ocurrido en marzo cerca de Kolomna, en el que los sistemas de defensa aérea derribaron por error una avioneta civil durante una operación antidrones. Hasta el momento, no se han hecho públicos los resultados oficiales de la investigación.

Las interrupciones se han incrementado en los últimos meses. En mayo los aeropuertos de Vnukovo, Domodedovo y Zhukovsky sufrieron repetidos cierres temporales debido a alertas de drones, lo que provocó el retraso o la cancelación de más de 450 vuelos en pocos días.

Las restricciones al espacio aéreo de Moscú se han intensificado desde el inicio de la Guerra de Ucrania en 2022. Ya en mayo del año siguiente, el alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, prohibió todos los despegues de drones privados dentro de la circunvalación de Moscú. El cierre anunciado representa un paso más, extendiéndose esta vez a todas las aeronaves ligeras y a un área geográfica sin precedentes desde el inicio de la guerra.

La publicación del Notam oficial, prevista para los próximos días, especificará los detalles exactos de la aplicación y la duración de las restricciones, que la Fuerza Aérea Rusa describe como vigentes hasta el final de la guerra.

El nuevo dron ruso Geran-4 preocupa a Kiev por su velocidad y potencia

Este mes Rusia ha desplegado por primera vez en combate el Geran-4, un dron de ataque propulsado por un reactor diseñado para contrarrestar los sistemas de defensa antiaérea ucranianos. El lunes la inteligencia militar ucraniana (HUR) publicó un análisis detallado del dron, junto con un modelo 3D interactivo, identificando sus componentes y su cadena de suministro extranjera.

La Guerra de Ucrania ha transformado el uso de drones desde 2022. En el frente, entre el 75 y el 95 por cien de la destrucción terrestre importante se lleva a cabo con drones, mientras que la producción ucraniana de drones FPV ha aumentado de unos pocos miles de unidades en 2022 a tres millones el año pasado, dirigidos a vehículos blindados que requerirían proyectiles de artillería entre diez y treinta veces más caros.

Para eludir las interferencias electrónicas, Rusia es pionera en el uso de drones de fibra óptica durante su campaña en la región de Kursk, antes de extender su uso a todo el frente el año pasado. Los ataques nocturnos rusos con entre 300 y 500 drones se han vuelto habituales desde la primavera del año pasado, lo que impulsó a Kiev a desarrollar sus propios interceptores, precisamente los que el Geran-4 puede eludir.

Según la inteligencia militar ucraniana, el Geran-4 conserva las dimensiones del Geran-2 (3,5 metros de largo y 3 metros de envergadura), pero incorpora una estructura completamente rediseñada. Esta estructura reforzada le permite soportar altas fuerzas G (*) y realizar maniobras activas a velocidades de entre 300 y 400 kilómetros por hora, una capacidad ausente en versiones anteriores. Su velocidad máxima alcanza los 500 kilómetros por hora con un techo operativo de 5.000 metros.

Las versiones anteriores propulsadas por reactores, en particular el Geran-3, reutilizaron la estructura del Geran-2, propulsado por un motor de combustión interna, cuya resistencia estructural resultó insuficiente para el vuelo a alta velocidad. La nueva estructura soluciona esta limitación con alas integradas permanentemente en la sección central y un fuselaje más ligero, con un número mínimo de escotillas para reducir la resistencia aerodinámica.

Se han identificado dos motores turbofán de fabricación china en la aeronave registrada: el Telefly LX-WP-160 (160 kgf de empuje) y el Telefly TF-TJ2000A (200 kgf), este último ya observado en el Geran-5. Dependiendo de su configuración, el dron puede transportar una ojiva de fragmentación de alto explosivo de 50 kilos o una ojiva termobárica ampliada de 90 kilos, con un alcance de hasta 450 kilómetros. La producción en serie del Geran-4, a cargo de JSC SEZ PPT Alabuga, finalizó en enero de este año. Los primeros lanzamientos de prueba se realizaron desde el puerto de drones de Prymorsk y desde el emplazamiento del antiguo aeropuerto de Donetsk.

Un dron capaz de volar a 500 kilómetros por hora, realizar maniobras evasivas a alta velocidad y transportar hasta 90 kilos de ojiva termobárica reduce el margen de reacción de los sistemas de defensa antiaérea.

Los interceptores ucranianos, desplegados masivamente contra el Geran-2, más lento, fueron diseñados para neutralizar objetivos que vuelan a menor velocidad. Según la inteligencia militar ucraniana, el Geran-4 se desarrolló específicamente para explotar esta limitación.

(*) En aerodinámica las fuerzas G son una medida de aceleración expresada en términos de la gravedad terrestre. No miden una fuerza física nueva, sino la sensación de peso adicional que experimenta un objeto o una persona debido a cambios bruscos en la velocidad o en la dirección, como en el caso del despegue de un avión.