Ola progresista obliga al jefe de la Casa Blanca a retirar apoyo a Israel

04/11/26

Pese a las amenazas del magnate y al acoso contra inmigrantes, la jornada avanzó sin contratiempos

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▲ Simpatizantes demócratas que residen en México festejaron ayer lo que llamaron el “tsunami azul”, ante el avance de los candidatos de ese partido. Foto Roberto García Ortiz

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▲ Ciudadanos colocaron pegatinas con la leyenda: “Yo voté”, en el memorial a Alex Pretti, el enfermero de 37 años asesinado a tiros por agentes del ICE durante las redadas de enero en Mineápolis, Minesota. Foto Ap
Jim Cason y David Brooks
Corresponsales
Periódico La Jornada
Miércoles 4 de noviembre de 2026, p. 3

Austin. Los candidatos progresistas se anotaron un triunfo parcial aún antes de que cerraran las urnas este martes cuando el presidente Donald Trump anunció que ha decidido dejar de enviar 4 mil millones de dólares de asistencial anual a Israel porque ese tema es políticamente negativo; sin embargo, persistió en su intento de interferencia electoral al amenazar a algunos estados con dejar de contar algunos votos y cuestionar de antemano el resultado en Alaska de la elección al Senado.

La jornada electoral transcurrió bajo la sombra de posibles actos de una intervención federal sin precedente para minar el proceso y poner en duda resultados, pero también de sabotajes o uso de violencia por militantes trumpistas.

Con 50 estados y el Distrito de Columbia administrando estas elecciones federales –según la Constitución las autoridades estatales son las encargadas de realizar la jornada y no las federales– siempre hay problemas y conflictos en estos procesos, desde el acceso a las urnas hasta la recolección y conteo de votos.

Este martes, inundaciones en regiones de Florida obligaron a cambiar la ubicación de casillas, mientras en el condado Westchester de Nueva York y en Oklahoma City, autoridades locales reportaron problemas con el funcionamiento de las máquinas de voto.

Pero a pesar de los temores nutridos por las amenazas del gobierno de Trump y de activistas derechistas, la jornada comicial pareció desarrollarse notablemente bien. Sin embargo, el proceso no culminó ayer, sino que hay otra etapa donde se aceptan o se disputan resultados y se respeta o no la voluntad del electorado.

En Texas, integrantes de la sección estatal de la central obrera AFL-CIO se dedicaron a lo largo del día a ayudar a votantes a llegar a las casillas y a recordarles sus derechos.

“También sabemos que en este ciclo electoral, a diferencia de otros, la democracia misma está en juego”, explicó Lorraine Montemayor, secretaria tesorera de la federación estatal en entrevista con La Jornada. Agregó que sindicalistas fueron capacitados para reportar cualquier irregularidad observada en el proceso o posibles intentos para subvertirlo.

En Maine, el alcalde de Lewiston, Carl Sheline, denunció a The New York Times que votantes de origen somalí “han sido hostigados incesantemente por provocadores políticos y agitadores”, no sólo hoy, sino durante todo el plazo para emitir votos adelantados.

Indagarán presunta “conspiración criminal”

Después de que un tribunal falló en contra del Departamento de Justicia estadunidense que exigió la suspensión del conteo de votos en Alaska si estaba por ganar la candidata del Partido Demócrata al Senado, el procurador general envió cartas a militantes de esa organización política en el estado para anunciar que estaba impulsando una investigación sobre una “conspiración criminal” para alterar el voto.

El secretario de Seguridad Interna, Markwayne Mullin, declaró a mediodía que a fin de cuentas no ordenó el despliegue de agentes federales a las casillas, pero las amenazas de hacerlo durante semanas antes de la elección lograron su objetivo al elevar el nivel de temor entre las comunidades inmigrantes.

“Ahora mismo estoy entrando a la oficina para una reunión por Zoom, porque mis clientes están demasiado asustados para venir a verme en persona”, comentó el abogado experto en inmigración José Pertierra en Washington en entrevista con La Jornada.

“Hay mucha retórica y rumores sobre la presencia de autoridades de migración y de seguridad pública alrededor de las casillas”, indicó Javier O. Hidalgo, director de asuntos públicos de la organización de defensa de derechos de inmigrantes RAÍCES en San Antonio, Texas, al señalar que aun si no son desplegados, ya lograron sembrar el temor y con ello posiblemente suprimir el voto de inmigrantes con ciudadanía y sus familias.

Trump ha dicho explícitamente que usará los poderes del gobierno federal para interferir en el conteo de los votos y hasta amenazó con negarse a permitir que los elegidos ocupen sus curules en el nuevo Congreso si su Partido Republicano no gana la elección. Pero también reconoció que podrían sufrir una derrota y en ese caso usará su poder de vetar proyectos de ley formulados por un Congreso bajo control demócrata.

Pero llamó la atención de que en medio de todo esto también pareció reconocer por primera vez que los miles de millones en asistencia que brinda Estados Unidos a Israel es un tema muy impopular en estados claves, y fue en este contexto que anunció que pondrá fin a los 4 mil millones que Washington entrega a Israel cada año.

Los israelíes continuarán comprando armas estadunidenses y varios expertos advirtieron que, como en tantos otros asuntos, Trump podría revertir esa decisión después de esta elección.

La declaración misma fue percibida como otro indicador de la creciente oposición a la complicidad estadunidense con el genocidio que comete Israel contra palestinos.

El llamado de Bruce Springsteen

Ante las constantes amenazas del mandatario contra el proceso democrático en Estados Unidos, Bruce Springsteen emitió un mensaje en la jornada a sus millones de seguidores: “me dirijo a funcionarios electorales y representantes de nuestro gobierno este día de elecciones. Ustedes han jurado preservar, proteger y defender nuestra Constitución. Eso implica que tienen un deber solemne de asegurar que nuestros votos son contados de manera segura. Ustedes que nos representan nunca deben acceder a ninguna directiva que mine nuestros derechos a elecciones libres e imparciales. Nuestro voto es nuestra voz y les corresponde a ustedes asegurar que nuestras voces sean escuchadas”.

Esa voz está preocupando al mandatario y a sus aliados, ya que esta elección legislativa es también un referendo sobre la gestión de Trump.

Algunos analistas argumentan que si esta elección culmina con una derrota extensa para los republicanos, podría marcar el principio del fin de la era Trump, comentó Susan Glasser de The New Yorker.

“Si la elección representa el inicio del fin, pues, el fin debería llegar lo antes posible”.