
Evidentemente, su preocupación despide oportunismo, hipocresía y cinismo a raudales

El ex juez Baltasar Garzón presentó el viernes su libro “La democracia amenazada”. Sí, el mismo juez con pasado tan turbio que cuenta, entre otras cosas, con cierres de periódicos y encarcelamientos arbitrarios, además de encubrimientos de torturas. Dada la publicación de su libro con el título mencionado, podría parecer que este señor, Baltasar Garzón, está preocupado por la democracia, además de por los derechos humanos. Evidentemente, su preocupación despide oportunismo, hipocresía y cinismo a raudales.
Fue durante una entrevista que concedió el día de la presentación cuando mostró su preocupación, también, por la imputación por el caso Plus Ultra del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Garzón denunció la “muerte civil” a la que, según su criterio, se ha sometido al exmandatario al hilo de una resolución judicial que para el ex juez peca de contundencia en plena fase de instrucción. Garzón expresó: “Es muy difícil reparar ya la muerte civil a la que se ha sometido al presidente, a su familia y a todos”.
También cuestionó la necesidad de emplear un lenguaje que, según él, parece una sentencia definitiva, cuando “ni siquiera los investigados han prestado declaración”. Recordó que aún quedan por corroborar indicios y pidió la prudencia que él nunca tuvo para con sus víctimas: “No se puede hablar de corrupción de momento porque no sabemos lo que va a ocurrir”.
Baltasar Garzón no pensó ni sintió lo mismo por las personas que él sometió a “muerte civil” de manera arbitraria.