Francia despliega a su ejército para proteger los oleoductos saudíes

mpr21                                                                                                                                Redacción                                                                                                                    19/10/26

El 24 de septiembre Macron anunció que enviaría “soldados, radares y sistemas de defensa” para proteger la terminal petrolera de Yanbu, en la costa saudí del Mar Rojo. El objetivo no era involucrarse en “ningún tipo de conflicto, sino proteger esas instalaciones”.

A principios de octubre, el jefe del Estado Mayor del ejército, el general Fabien Mandon, señalaba todavía que las opciones para proteger Yanbu estaban “bajo estudio“ junto con el gobierno de Riad.

El jueves el Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó que Francia había comenzado a implementar los elementos operativos para ayudar a proteger las instalaciones petroleras saudíes. Los detalles exactos de los medios desplegados (número de soldados, tipos de sistemas, calendario preciso) no se hicieron públicos.

Yanbu constituye un punto estratégico: es la terminal en el Mar Rojo del oleoducto este-oeste, que permite a Arabia Saudí exportar petróleo evitando el Estrecho de Ormuz.

Los huthíes han intensificado sus ataques con misiles y drones contra infraestructuras energéticas y aeropuertos saudíes (Yanbu, el aeropuerto de Riad), en un contexto de escalada de la guerra en Yemen. Francia presenta su ayuda como puramente defensiva, destinada a proteger infraestructuras críticas y a asegurar flujos energéticos importantes para Europa. El ministro de Asuntos Exteriores, Jean Noel Barrot, ha reafirmado el carácter “estrictamente defensivo“ del despliegue.

París rechaza considerarse “beligerante“, pero habrá que escuchar si los huthíes piensan lo mismo. El caso contrario, la puerta queda abriría a las represalias contra intereses franceses: buques, bases en la región o incluso el territorio metropolitano.

El despliegue se debe interpretar como una entrada de facto de Francia en la guerra, un cebo, porque las tropas francesas quedan expuestas al fuego de los huthíes, un punto a partir del cual es posible justificar la intervención directa si resultan alcanzadas.

Existen intereses que van más allá de la protección del flujo de petróleo. Francia quiere hacer una demostración de la eficacia de sus sistemas de armas frente a las de Estados Unidos para promocionar nuevos mercados.

En cualquier caso, la guerra de Yemen se amplía, con la posibilidad de que otros países (Italia, Reino Unido) se sumen en una especie de coalición militar, otra más de las que le gustan a los saudíes.