Crece la represión de las luchas obreras en todo el mundo

MPR21                                                                                                                              Juan Manuel Olarrieta                                                                                                       01/07/26

Las violaciones de la libertad de expresión y de reunión han aumentado cinco puntos porcentuales, los casos de agresión violenta seis puntos y los ataques a las libertades civiles tres puntos, en particular detenciones de trabajadores y sindicalistas, denuncia la Confederación Sindical Internacional en su Índice de Derechos Mundiales de este año.

Publicado por primera vez en 2014, el informe analiza la represión sindical y laboral en 151 países. En el análisis del año pasado expusieron la persecución de los dirigentes sindicales, el uso de sistemas de supervisión para controlar a las plantillas, vigilar las actividades sindicales y la falta de consulta a los representantes de los trabajadores en las reformas de la legislación laboral.

Los países de Europa y América han registrado su peor puntuación desde la primera publicación del Índice de Derechos Mundiales. En Europa se está produciendo un fuerte deterioro de los derechos de los trabajadores, hasta el punto de que su violación es habitual.

Las principales violaciones afectan el derecho de huelga, que no está garantizado en el 87 por cien de los países observados, el derecho a la negociación colectiva (80 por cien), la libertad de asociación y organización (75 por cien), el acceso a los tribunales (72 por cien).

Con respecto a la libertad de expresión y de reunión, el informe destaca violaciones claras en la mitad de los países, una cifra que se ha duplicado en el último año, mientras que en el 32 por cien de ellos se han denunciado agresiones y actos de violencia contra los trabajadores organizados, incluido el asesinato en al menos cuatro países, entre ellos Colombia y México. En la mitad (75) de los países analizados se han producido las detenciones de trabajadores y sindicalistas.

Las políticas represivas y antisindicales y los incumplimientos y violaciones de las leyes laborales han crecido en el mundo, en comparación con el año anterior. Los trabajadores vuelven a condiciones de semiesclavitud a causa de la precariedad, el
destajo, la subcontratación, los minitrabajos, la informalidad y el aumento de la jornada laboral, que se agrava especialmente en el caso de los emigrantes.

Despedidos 5.000 trabajadores de las plantaciones de plátanos en Brasil

La protesta en las calles contra las reformas y la crisis económica y social ha sido reprimida repetidamente con docenas de heridos y cientos de detenidos.

Más de 5.000 trabajadores de las plantaciones de plátanos de las empresas brasileñas Chiquita (Cutrale-Safra) fueron despedidos por participar en una huelga y los principales dirigentes del sindicato de plátanos de Sitraiban han sido detenidos.

En Panamá un sindicato histórico y combativo de la construcción, como Suntracs, también ha sufrido una persecución feroz. Sus dirigentes fueron primero acusados de lavado de dinero negro y luego golpeados por órdenes de detención, lo que les ha obligado a exiliarse.

Las cuentas bancarias del sindicato fueron bloqueadas y le han amenazado con la prohibición. Más de 700 miembros han sido detenidos o multados y más de 80 están en la cárcel.

El gobierno de Ecuador ha promovido una reforma del Código del Trabajo para flexibilizar los contratos, precarizar el mercado y prolongar la jornada de trabajo.

También han aprobado una ley que permite la vigilancia, sin necesidad de autorización judicial, así como la intervención de las comunicaciones y la recopilación de datos privados, criminalizando las protestas sociales y la actividad sindical como delitos de amenazas. La nueva ley también requiere que más de 13.000 organizaciones sociales, incluidos los sindicatos, divulguen información personal sobre sus miembros, bajo pena de disolución.

(*) https://www.ituc-csi.org/global-rights-index-reports