Fuente: https://www.telesurtv.net/bloggers/A-la-hora-del-sereno-20221226-0002.html Ilka Oliva Corado 26 diciembre 2022
A las tres de la madrugada ya tienen preparadas las redes de zanahorias, remolachas y rábanos. Las lavaron la noche anterior, las consiguen más baratas cuando los campesinos las arrancan de sus sembradíos y se las entregan directamente. Este año también se aventuraron a comprar cocos para el ponche de las fiestas de fin de año, aunque para conseguirlos tienen que viajar desde Chimaltenango hasta Escuintla o a veces hasta Suchitepéquez lo que representa un gasto extra y muy fuerte para su economía tan frágil.

Los padres de Ixmucané lograron comprar un puesto dentro del mercado después de veinte años vendiendo en las afueras colocando sus verduras sobre un nailon, aguantando frío, lluvia y sol. Eso gracias a que una hermana de su mamá que vive en Estados Unidos como indocumentada y que trabaja en un matadero de pollos les envió el dinero, de otra forma jamás hubieran podido, es algo que siempre le recuerda su mamá a su papá cuando él agarra farra [1] de tres días y se queda tirado en las calles.




