
03/02/26

Ha quedado nuevamente muy claro: Cuba no está sola, y la solidaridad con el pueblo y la revolución se ha manifestado con mayor fuerza a partir de las últimas medidas del gobierno de Donald Trump, quien intentando un camino ya andado, quiere asfixiar a la población de isla, debilitar la moral y generar gritas en la sociedad para propiciar procesos contrarrevolucionarios, como se observó durante la pandemia de Covid-19, cuando de manera oportunista trató el imperialismo estadounidense de provocar un supuesto “levantamiento social” que al final fue desenmascarado y vencido por la revolución.










Editorial de la Unión Palestina de América Latina – UPAL