
Por azares del “destino”, resulta y resalta que los redactores del tóxico documento, que sigue provocando reverberaciones letales 30 años después en Medio Oriente, hayan sido connotados jázaros ( khazar; https://bit.ly/3QqemJr) sionistas (“expiración sin expiación del antisemitismo”, según el estratega demócrata James Carville”; https://bit.ly/4ri4cwc).
















