
El Tribunal Supremo español ratificó la condena a tres años y medio de prisión, a la que habían sido condenadas en 2021 seis trabajadoras por un tribunal local, por participar en un piquete enfrente de una pastelería en la ciudad asturiana de Gijón en el norte de España. La decisión del máximo órgano judicial español crea un precedente reaccionario por el que miles de personas podrían ser encarceladas en un futuro por el simple hecho de protestar ante un conflicto laboral.
Los hechos juzgados sucedieron en 2017 cuando una trabajadora de la pastelería La Suiza se dirigió al sindicato anarquista Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) por el acoso laboral que sufría. Este incluía jornadas maratonianas, horas extras y vacaciones sin pagar, salario por debajo del convenio, además de denunciar también abusos por parte de su jefe.
La CNT contactó con el empresario para llegar a un acuerdo económico para el despido de la trabajadora. Cuando este se negó a negociar el sindicato inició una serie de concentraciones de protesta frente a la pastelería que se prolongaron durante cinco meses. No se impidió nunca la entrada a la clientela, ni se causó ningún desperfecto ni la policía tuvo que intervenir nunca.








