Un cazabombardero F-35 de los marines se estrella en una base aérea

MPR21                                                                                                                            Redacción                                                                                                                        02/08/26

El lunes un cazabombardero F-35B, un avión de despegue corto y aterrizaje vertical de la 3 Ala Aérea de Marines, se estrelló al intentar aterrizar en la base aeronaval de Miramar, cerca de San Diego, en California. El piloto se eyectó antes del impacto y fue trasladado a un centro médico local para ser examinado y recibir tratamiento. Sus lesiones no revisten gravedad.

Dos aviones intentaron aterrizar en una de las pistas de Miramar. El primero lo logró pero el segundo redujo la velocidad repentinamente, como si intentara mantenerse en vuelo estacionario, y a unos 30 metros del suelo, su piloto se eyectó. Su paracaídas se desplegó justo a tiempo, mientras el avión ascendía unos 60 metros y se estrellaba contra el suelo, justo al lado de otro avión.

Como hemos repetido tantas veces, los F-35, vendidos como aparatos de última tecnología, ni despegan ni aterrizan. El repertorio de accidentes es ya interminable. El anterior, en el que se vio involucrado un F-35 (en este caso, un F-35A, la versión clásica del cazabombardero de Lockheed Martin), ocurrió el 31 de marzo durante una misión de entrenamiento sobre el campo de entrenamiento de Nevada. El piloto también logró eyectarse.

El Instituto Lexington reconoce que el F-35 presenta una tasa de accidentes significativamente mayor que las aeronaves más antiguas durante sus primeros años de servicio. El año pasado, Lockheed Martin destacó que la flota mundial de F-35, sumado todas las versiones combinadas, había acumulado más de un millón de horas de vuelo, con 1.100 aeronaves en servicio.

Sin embargo, en Estados Unidos, desde 2014, el F-35B, que no es el modelo más común, se ha visto involucrado en al menos seis accidentes de Clase A, un nivel que se define como la pérdida de la aeronave o daños que superan los dos millones de dólares. Esta cifra es la misma que la del F-35A.

Los marines perdieron su primer F-35B en septiembre de 2018, cerca de la Base Aérea de Beaufort, en Carolina del Sur. El accidente fue causado por un defecto de fabricación en una línea de suministro de combustible.