
23/06/26

La PAH denuncia que la supuesta bajada de los desahucios es una operación de maquillaje estadístico que oculta una emergencia habitacional cada vez más grave
«No están bajando los desahucios. Lo que está aumentando es la capacidad de las administraciones para esconder la realidad».
Barcelona, 22 de junio de 2026.
La Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH) rechaza frontalmente la lectura triunfalista realizada hoy a partir de los datos judiciales sobre desahucios. Lejos de reflejar una mejora de la situación habitacional, las cifras evidencian una realidad mucho más preocupante: miles de familias continúan siendo expulsadas de sus hogares mientras las administraciones perfeccionan los mecanismos para invisibilizar el problema.
Desde la PAH denunciamos que se pretende vender como éxito político una reducción estadística que no responde a una garantía efectiva del derecho a la vivienda. Los desahucios siguen produciéndose cada día, pero cada vez más personas son desplazadas a través de vías que no aparecen en las estadísticas oficiales: finalizaciones de contrato, aumentos abusivos de alquiler, expulsiones silenciosas por imposibilidad de asumir los precios del mercado o presiones constantes de propietarios y fondos de inversión.
«Nos quieren hacer creer que los desahucios bajan mientras las listas de espera para acceder a una vivienda de emergencia baten récords históricos y mientras miles de familias siguen sin alternativa habitacional. No estamos ante una mejora de la situación, sino ante una operación de maquillaje estadístico», denuncia Juanjo Ramón, portavoz de la PAH.
La organización recuerda que el sistema actual únicamente contabiliza una parte del fenómeno y deja fuera muchas formas de expulsión residencial que condenan a miles de personas a la precariedad habitacional, la sobreocupación o incluso el sinhogarismo.
«La pregunta no es cuántos desahucios aparecen en una tabla estadística. La pregunta es cuántas personas están perdiendo su hogar. Y la respuesta es que son muchas más de las que reflejan los datos oficiales», afirma Ramón.
La PAH también denuncia la responsabilidad directa de las distintas administraciones, que continúan priorizando la protección del negocio inmobiliario frente a la protección de las personas.
«Los gobiernos se felicitan por cifras que no explican la realidad mientras siguen sin garantizar alquileres asequibles, sin movilizar vivienda vacía y sin obligar a bancos, fondos de inversión y grandes tenedores a asumir responsabilidades. Lo que baja no son los desahucios; lo que baja es la voluntad política para enfrentarse a quienes hacen negocio con un derecho fundamental.»
La entidad recuerda que la caída de la moratoria estatal antidesahucios ha dejado nuevamente expuestas a decenas de miles de familias vulnerables y alerta de que los próximos meses podrían registrar un fuerte incremento de lanzamientos judiciales. Mientras tanto, los servicios de emergencia habitacional permanecen colapsados y las listas de espera continúan creciendo.
«Cuando una familia no aparece en las estadísticas porque abandona su casa antes de que llegue la comisión judicial, eso no significa que el problema se haya resuelto. Significa que hemos normalizado que la gente se marche sola porque sabe que nadie va a protegerla. Eso también es un desahucio y también tiene responsables políticos.»
La PAH exige a todas las administraciones abandonar el triunfalismo, reconocer la dimensión real de la emergencia habitacional y adoptar medidas estructurales que garanticen de forma efectiva el derecho a la vivienda.
«Las cifras no pueden convertirse en una cortina de humo. Mientras haya familias perdiendo su hogar sin alternativa habitacional, ningún gobierno tiene motivos para sacar pecho. La emergencia habitacional continúa y quienes la sufren no necesitan propaganda; necesitan soluciones.»