Oriente Medio ‘Soy yo quien ha puesto a Al Sharaa al frente de Siria’ (Trump)

MPR21                                                                                                                          Redacción                                                                                                                        18/06/26

Durante un discurso público al margen de la cumbre del G7, Trump se jactó abiertamente de haber desempeñado un papel decisivo en el ascenso al poder del presidente sirio Ahmed Al Sharaa.Soy yo quien lo ha puesto ahí”, dijo.

También manifestó que había trabajado en coordinación con varios dirigentes extranjeros, incluido el presidente turco Erdogan, para favorecer su ascenso al poder en Siria.

Además, Trump reveló que le había encomendado al dirigente sirio una misión clave en Líbano contra Hezbollah porque el nuevo gobierno de Siria está mejor posicionado que Israel para debilitar a la organización libanesa. “Sugerí que Siria se encargara de Hezbollah”, dijo, añadiendo que creía que los yihadistas sirios “lo harían mejor”.

Estas declaraciones confirman un plan estratégico, largamente denunciado, en el que el nuevo ejército sirio, surgido de Al Qaeda, sería el encargado de enfrentarse a Hezbollah, permitiendo que Estados Unidos e Israel aparentaran mantenerse al margen.

Las declaraciones de Trump sugieren la posibilidad de que comience una nueva guerra, en la que las tropas sirias de Al Sharaa cumplirían el papel de “carne de cañón”, de manera similar a lo que ocurre con el ejército ucraniano en su guerra contra Rusia.

Trump elogió al nuevo gobierno sirio, afirmando que su dirigente había hecho un trabajo “magnífico” y había logrado “unificar el país”. También aseguró que el dirigente yihadista sirio había cumplido con todas las peticiones que se le habían formulado.

Al mismo tiempo, Trump criticó a Israel por sus operaciones militares en Líbano. Refiriéndose al ataque a Beirut, ocurrido poco antes de la firma del memorándum con Irán, explicó que “no le gustó” la operación. Para él, la guerra contra Hezbollah no se debería llevar a cabo con bombardeos prolongados en zonas densamente pobladas. Argumentó que Israel debía actuar con mayor rapidez y precisión, haciendo hincapié en que Siria asumiría ahora esa responsabilidad.

Finalmente, Trump presentó a Estados Unidos como el principal garante de la seguridad de Israel. Afirmó que, sin la acción y el apoyo estadounidenses, el Estado sionista podría haber sido “borrado del mapa”.

Una estrategia consistente de fomento del yihadismo

Desde la Primavera Árabe de 2011, diseñada por Estados Unidos, los imperialistaas comenzaron a movilizar las redes yihadistas para provocar guerras indirectas contra países como Libia, Siria, Yemen e Irak.

Cuando esas guerras comenzaron a destruir el mundo árabe, publicaciones estadounidenses como el New York Times y Washington Post admitieron que Estados Unidos estaba gastando miles de millones de dólares armando y entrenando a los llamados en aquel momento “rebeldes moderados”.

Fue el pretexto para que las armas, vehículos y equipos terminaran en manos de organizaciones terroristas incluidas en la lista negra de Estados Unidos, como la filial Al Qaeda en Siria, Jabhat Al Nosra, también conocida como Hayat Tahrir al-Sham (HTS).

Luego eliminó a HTS del listado de organizaciones terroristas extranjeras y reconoció a su máximo dirigente, Ahmed Al Sharaa, como presidente de facto de Siria.

Es evidente que tales “rebeldes moderados” no existieron nunca. Como escribió Seymour Hersh en 2007, el plan estadounidense siempre fue utilizar a los terroristas para reorganizar Oriente Medio antes de iniciar una guerra más amplia contra Irán.

Después de derrocar con éxito a los gobiernos de Libia, Yemen y Siria entre 2011 y 2024, Estados Unidos sigue empleando sus secuaces yihadistas en todo el mundo.