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Otras revelaciones de Hondurasgate exponen cómo Juan Orlando Hernández y el oficialismo compraron medios, pagaron periodistas y manipularon la información pública.
Nuevas filtraciones del caso Hondurasgate reveló una serie de grabaciones que exponen la estrategia del expresidente Juan Orlando Hernández y el sector oficialista para adquirir canales de televisión, financiar coberturas y comprar la línea editorial de los principales medios de comunicación de Honduras.
La maniobra documentada incluye el pago integral de programas, la contratación masiva de reporteros bajo nóminas encubiertas y el control de titulares en consonancia con los intereses del poder político.
Nóminas encubiertas y control de la agenda mediática
Entre el material filtrado destaca una nota de voz atribuida a la actual vicepresidenta María Antonieta Mejía dirigida al periodista Renato Álvarez, en la que instruye la contratación de espacios estelares y el financiamiento de programas completos.
La grabación evidencia además acuerdos celebrados con la familia Canahuati, propietaria de los diarios La Prensa y El Heraldo, para alinear portadas con la narrativa gubernamental.
En el mismo audio se detalla la incorporación de 142 periodistas a planillas como supuestos asesores a través de la empresa pantalla Zuleyma Zablah, con el fin de evitar señalamientos públicos.
La operación repite los mecanismos aplicados durante la gestión de Juan Orlando Hernández para garantizar la difusión exclusiva de logros oficiales.
Negociaciones para la adquisición de cadenas televisivas
Las filtraciones muestran también al expresidente gestionando directamente la compra de cadenas de noticias como ICN y ejerciendo control operativo sobre HCH, el canal de mayor audiencia en el país.
En otra de las grabaciones, Hernández advierte al propietario de HCH, Eduardo Maldonado, sobre la línea editorial del medio y exige autorizar previamente las entrevistas realizadas por los presentadores.
Paralelamente, las grabaciones exponen represalias contra comunicadores que abrieron espacio a sectores de oposición, como el despido del presentador Allan Paul Ramos tras entrevistar a la dirigencia del partido Libre, medida respaldada en los audios por la consejera electoral Cossette López-Osorio.
Instrumentalización del presupuesto estatal y validación forense
El uso coordinado de fondos públicos para fines partidistas queda registrado en un diálogo atribuido al actua presidente hondureño Nasry Asfura, quien solicita evaluar las pautas del Congreso Nacional y el gobierno para estructurar un presupuesto unificado de comunicación entre el Estado y el partido oficialista.
Los archivos fueron sometidos a una auditoría técnica independiente por parte de la organización británica Earshot, la cual concluyó, mediante análisis espectral y modelos de aprendizaje automático, que las grabaciones correspondientes a Juan Orlando Hernández, Nasry Asfura, María Antonieta Mejía y Cossette López-Osorio son auténticas y no fueron generadas por inteligencia artificial.
Hondurasgate es una investigación periodística y serie de filtraciones de audios que destapó una compleja red de corrupción, compra de voluntades y control mediático en Honduras.
El escándalo expone los mecanismos con los que el expresidente Juan Orlando Hernández —condenado en Estados Unidos por narcotráfico y posteriormente indultado por Donald Trump— y sectores del oficialismo utilizaron fondos públicos para pagar planillas de periodistas, comprar cadenas de televisión y silenciar las denuncias sobre injerencia política y crimen organizado
