MPR21 Redacción 04/08/26

Para acabar con la era chavista, Estados Unidos impuso al gobierno venezolano la apertura de negociaciones con los golpistas de la oposición, que comenzará la próxima semana de forma presencial. Desde su celda de Nueva York, ayer Maduro anunció su postura favorable en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Telegram.
El presidente secuestrado manifiesta su apoyo a “cualquier vía de diálogo” que conduzca a la paz entre los venezolanos, con las típicas invocaciones demagógicas de un “renacimiento nacional” basado en el respeto mutuo.
La claudicación abierta se produce siete meses después de su secuestro por el ejército estadounidense a principios de enero, una operación que lo llevó, junto con su esposa, Cilia Flores, a una celda en Nueva York.
Desde su secuestro, la exvicepresidenta Delcy Rodríguez ha estado al frente del gobierno, ejecutando servicialmente las órdenes procedentes de Washington, incluido el inicio de las negociaciones con la oposición.
El formato elegido consiste en una reunión directa entre representantes del gobierno y la oposición, sin mediación extranjera. La lista de participantes en la mesa negociadora no incluye a María Corina Machado, cabecilla golpista y premio Nobel de la Paz, actualmente exiliada en Panamá. Su ausencia se produce a pesar de los reiterados llamamientos para incluirla en las conversaciones.
Este formato recuerda a uno anterior: durante las negociaciones de 2019, mediadas por Noruega entre Maduro y el “presidente interino” Guaidó, las conversaciones fracasaron, entre otros motivos por la cuestión de la participación de los negociadores.
El juicio farsa de Maduro por narcotráfico está programado para comenzar el 1 de junio del año que viene en Nueva York. El mandatario de 63 años enfrenta cuatro acusaciones, incluido el de “narcoterrorismo”; su esposa se enfrenta a tres cargos distintos.
El gobierno estadounidense ha autorizado a Venezuela a financiar los gastos legales de la pareja, revirtiendo su negativa inicial, que hasta ahora se había justificado con el pretexto de las sanciones impuestas a Caracas.