mpr21 Redacción 09/10/26

Aunque las más recientes doctrinas militares consideran que los vehículos blindados han quedado obsoletos ante la proliferación de drones, cada vez más oficiales ucranianos afirman que los tanques rusos son cada vez más difíciles de destruir gracias a los avances en la guerra antidrones.
El comandante del Batallón Azov, Denis Prokopenko, se pronunció al respecto en una entrevista reciente. Sus unidades defienden la zona de Kramatorsk y él pronostica que, en otoño, Rusia lanzará ofensivas mecanizadas a gran escala, difíciles de contrarrestar por varias razones.
Primero, porque -como ya informamos- Rusia ha modernizado sus blindados de asalto, incorporando sistemas de protección activa (como el reciente Arena-M), rejillas de protección y jaulas antitanque, sistemas de guerra electrónica, etc. Los tanques ya no son fáciles de destruir y pueden requerir decenas o incluso cientos de drones para lograrlo.
Segundo porque los rusos apuestan por pequeñas rupturas tácticas en las que unidades acorazadas penetran profundamente en las líneas de drones ucranianas, obligándolos a dispersarse y permitiendo así que la infantería rusa avance hacia sus objetivos.
Esto quedó demostrado recientemente con un tanque ruso T-90M que fue capaz de resistir 40 ataques de drones mientras se dirigía a Dobropila. Se trata de un tanque con el indicativo Krepyish, que soportó más de 40 impactos de drones y varias minas magnéticas durante un avance de 12 kilómetros hacia Dobropila.
Los sistemas de observación y el cañón del vehículo quedaron totalmente inutilizados, pero no fue posible destruirlo. Finalmente, un dron Baba Yaga lanzó gas lacrimógeno sobre el vehículo, obligando a la tripulación a abandonarlo. Sus miembros lograron refugiarse en una antigua trinchera, desde donde caminaron durante varios días para llegar a sus propias líneas.
Incidentes de este tipo ya no son aislados. Los sistemas modernos de defensa antidrones aumentan considerablemente la capacidad de supervivencia de los vehículos de combate frente a los drones de baja carga útil. Las fuentes ucranianas admiten que necesitan unos 125 drones para inmovilizar dos o tres tanques rusos.
La reciente ‘ofensiva’ ucraniana en el sector de Liman
El ejército ruso ha retrocedido en la región de Sviatohirsk tras una larga serie de contraataques ucranianos, que formaban parte de una operación de gran envergadura aún en curso, bautizada como “Operación Vivaldi” por el 3 Cuerpo de Ejército ucraniano, la principal unidad que participa en esas operaciones.
En una situación de evidente derrota, ocasionalmente el ejército ucraniano logra movilizar pequeñas unidades de élite capaces de desbordar a las fuerzas rusas peor equipadas y preparadas en ciertas zonas estratégicas, especialmente en los sectores menos importantes del frente.
En este caso concreto, el 3 Cuerpo de Ejército ucraniano, al mando de Andriy Biletsky, fue la principal fuerza de choque. El propio Biletsky admitió que el objetivo no era otro que permitir al ejército ucraniano establecer mejores posiciones defensivas.
Esto confirma que las unidades ucranianas en ese sector no cuentan con los efectivos necesarios para transformar sus éxitos en acciones a largo plazo, sino que se centran más bien en frenar los avances rusos y mejorar sus propias líneas de defensa.
En prácticamente todos los demás frentes, las unidades rusas han avanzado. Incluso a finales de 1944 y principios de 1945, la Wehrmacht lograba todavía cosechar algunos éxitos inesperados, como durante las primeras fases de la batalla de las Ardenas y en otros lugares.
El hecho de que un bando sufra reveses no significa que sea incapaz de dar alguna sorpresa de vez en cuando. Se trata de casos aislados en medio de unas líneas que se desmoronan en el 90 por cien restante del frente de combate.
El ejército ruso sigue avanzando en las zonas sur y este de Kramatorsk, donde se perfila lentamente un cerco que sigue creciendo. En el extremo oriental, las unidades rusas se encuentran a solo 4 kilómetros de la ciudad de Kramatorsk, es decir, ya al alcance de los morteros. Sin embargo, los avances más significativos han continuado produciéndose en dirección sur, hacia Zaporiya, donde las tropas rusas han ido ganando terreno en torno a Orejov mientras lo rodeaban por ambos flancos.
El cerco se ha cerrado casi por completo, quedando dividido en dos pequeñas secciones que probablemente caerán pronto. Otra zona clave donde los rusos ejercen una fuerte presión es el sector de Dobropila, en Donetsk, donde se han registrado combates en las zonas de Novy Donbas, Belitsky, Novogrichino, Vodyanskoye, Molodeckoye, Muravka, Mirnoye, Sergueyevka, Novopodgornoye y Novopavlovka.
Unidades de las brigadas 4 y 15 de la Guardia Nacional de Ucrania y del 425 batallón de asalto Skala están cercadas en ese eje.