Lapsus verbales de Trump dejan atrás los cometidos por Biden

De la Redacción                                                                                                     Periódico La Jornada                                                                                              Lunes 13 de julio de 2026, p. 21

El presidente Donald Trump incurrió en varios deslices verbales durante una aparición junto con su homólogo ucranio, Volodymir Zelensky, en la reciente cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en Ankara, Turquía, que hicieron recordar a Joe Biden, como referirse a Zelensky como “el presidente Putin” e incluso invitar a la prensa a formular preguntas para él, antes de percatarse de su error y asegurar que en realidad se refería a las preguntas que haría llegar al presidente ruso más tarde ese mismo día.

Ese mismo error fue por el que hace poco más de dos años su antecesor fue condenado por la opinión pública, publicó CNN.

Otro desliz en la misma cumbre ocurrió cuando el magnate se refirió a Irán como “la República Islámica de Japón”, que no existe, mientras narraba un supuesto ataque iraní contra un portaviones estadunidense.

El republicano también se equivocó al mencionar en la conferencia de prensa de la OTAN el acuerdo nuclear firmado durante la administración del ex presidente Barack Obama con Teherán. En lugar de referirse al Plan de Acción Integral Conjunto como (JCPOA, por sus siglas en inglés), lo llamó “JCPOC”. Los errores no terminaron ahí, ya que volvió a pronunciar incorrectamente el nombre de la plataforma TikTok, llamándola “TicTac, cuando quiso presumir su popularidad en dicha red social, un desliz que ya había cometido días antes en la Casa Blanca.

Trump es el político más longevo en haber ganado la presidencia de Estados Unidos, con 78 años, y será el de mayor edad cuando la deje, con 82, al superar por unos meses a Biden.

A todo esto, el estanque reflectante del Monumento a Lincoln fue vaciado otra vez mientras intentan solucionar una serie de fallos de infraestructura e incidentes de seguridad que surgieron después de la renovación impulsada por Trump, que costó casi 15 millones de dólares y fracasó, y al final se cubrió de algas.