La censura alcanza cotas brutales en Francia

MPR21                                                                                                                Redacción                                                                                                                        03/08/26

El gobierno francés ha ordenado a la periodista rusa Xenia Fedorova que abandone el país. La acusan de hacer propaganda en favor de Rusia en la televisión y la radio francesas. Desde que se lo notificaron, a Fedorova la han puesto en arresto domiciliario y tiene que presentarse diariamente en una comisaría de policía.

La mayor parte del gremio de periodistas se calla, por miedo a las represalias. Los lacayos, por el contrario, aplauden con las orejas, tanto la censura como la orden de expulsión. Es lógico por las grotescas posiciones que vienen manteniendo los medios, no sólo sobre la Guerra de Ucrania, sino también sobre el rearme europeo o el fin de la presencia colonial francesa en África.

Los miembros de Renew en el Parlamento Europeo han pedido a la Unión Europea que imponga sanciones a Fedorova, describiéndola como una “propagandista rusa”.

En su libro “Bannie” (“Prohibido”) publicado el año pasado, Fedorova se presenta a sí misma como víctima de la censura. Fue la directora de la cadena RT en Francia, hasta que fue prohibida tras el inicio de la Guerra de Ucrania en 2022. Pero la prohibición de la cadena no fue suficiente y el ataque se dirige ahora contra los periodistas.

Tras la prohibición de RT, las opiniones de Fedorova comenzaron a aparecer regularmente en el canal de televisión de CNews y en la radio Europe 1, y también escribía para el periódico Le Journal du Dimanche.

La orden de expulsión acusa a Fedorova de contribuir a la difusión de la desinformación destinada a “manipular la opinión pública” y “socavar la confianza de los ciudadanos europeos, y en particular de los ciudadanos franceses, en sus instituciones”.

El abogado de Fedorova, Emmanuel Piwnica, dijo a la AFP que su cliente “presentaría inmediatamente una apelación”. “Xenia Fedorova es periodista”, dijo. “Esta decisión es una grave violación de la libertad de expresión de una periodista que siempre ha llevado a cabo su trabajo de la manera más adecuada posible”.

En una declaración conjunta, Canal+ y Lagardere, propietaria de la radio Europe 1, dijeron que una diversidad de opiniones era importante para el debate democrático. “La libertad de expresión no se defiende solo cuando las opiniones expresadas son ampliamente compartidas”, dijeron. “Se defiende precisamente cuando esas opiniones perturban o provocan desacuerdos, siempre que formen parte del debate democrático, como es el caso de todos nuestros medios de comunicación”.

El gobierno francés extendió el permiso de residencia de Fedorova por diez años en 2024.

En 2017 Macron dio a entender que Fedorova no era periodista. “Cuando los medios de comunicación difunden falsedades difamatorias, ya no son periodistas. Son instrumentos de influencia”, dijo.

El ministro de Relaciones Exteriores, Jean Noel Barrot, dijo en mayo que la apertura de ondas y columnas a Fedorova era “simplemente hacer las órdenes de Vladimir Putin”.